Ciento dieciocho años nada son cuando la misión, cumplida y alabada, es paso marcado que a la gloria de los pueblos ilustra para siempre. Un maestro no vive para plantar rosales en la brutalidad del asesino, ni en la ceguera del loco ejecutor, ni en el barro solidificado de ideas que no son ideas, sino …
Lee más »La huella de Martí, la que ilumina el camino de la vida y a la muerte no se asoma