Podría decirse que la única preocupación del Presidente actual de la República francesa es, al igual que en el caso del ex Primer Ministro ZP, vivir como un prejubilado de oro prematuro cuando se retire, mejor dicho, lo retiren del mundo de la política (al menos como triunfador en la misma).
Este cachorro bien adiestrado de la jauría sionista, proimperialista descarado, atlantista en cuerpo y alma, pareja nefasta de la apisonadora germana Merkel e incondicional amigote de devastadora maquinaria estadounidense ya está pensando en hacer las maletas si pierde las próximas elecciones presidenciales galas.
Como los sondeos más recientes lo sitúan lejos de su principal rival, François Hollande, don Nicolas, sin más vocación política que la consistente en no servir al pueblo, está suficientemente preparado para disfrutar de las distintas recompensas, visibles y no visibles, que recibirá por los apestosos servicios prestados. Es el esbirro ideal de esa tenebrosa Mafia que mueve los hilos del planeta en perjuicio de los que cada vez tienen menos.
Sarkozy no llegó al lugar que ocupa por méritos propios ni ha podido tomar decisiones independientes de presiones, órdenes e injerencias. Quien conozca un poco la historia más reciente de Francia se habrá percatado de que el conocido chovinismo francés, la dignidad soberana y la renuencia a la dominación diplomática externa se han ido literalmente al carajo con el que aún es Jefe de Estado del Hexágono más otros territorios subordinados a éste no integrantes del continente europeo.
Precisamente sus últimas declaraciones públicas las ha hecho el Président en la Guayana francesa, sin duda como una arrogante muestra más de su defensa de un vergonzante colonialismo. Por no hablar de otras empresas neocoloniales, guerreras, conspiratorias y de acoso, promovidas aparentemente por este tipo con el fin de favorecer a la élite económica y financiera nacional, y para fortalecer su alianza con el Eje imperial, que, como sabemos, no se cansa nunca de contribuir a la inseguridad global.
Todas estas maldades y ambicionas generan, en terminología marxiana, serias contradicciones interimperialistas. Pero los perdedores siempre son las masas trabajadoras y los pueblos amenazados por sus potenciales o reales empobrecedores.
Sarkozy asegura que cuando se vaya no se volverá a saber nada de él. Ignoro si se esconderá o lo esconderán; si vivirá un exilio dorado, empezará una nueva vida renovada espiritualmente o se hará la cirugía estética.
Lo que me me preocupa de verdad es que, como otros criminales que le han precedido, jamás ocupe el banquillo de los acusados y no se responsabilice, por tanto, de sus numerosas fechorías, algunas de ellas todavía sin secar, cual la sangre derramada, en gran medida, por causa de este señor del Eliseo.
Y no menos preocupante es que las grandes agencias noticiosas del mundo prefieran asemejarse a la prensa del corazón a señalar con el dedo al politicastro de magiar ascendencia por aquello de lo que el mismo probablemente no se hará responsable.

Comentarios
Hola compas,
Muy buen artículo, aquí lo he traducido al francés:
http://lagardegarde.blogspot.com/2012/01/france-sarkozy-el-gabacho-parasite-de.html
EG desde Francia
Muchas gracias. Merci beaucoup.
¡Salud! Salut!