La experta en “iranología”, afincada en España y profesora de politología en la UNED, Nazanín Amirian, acaba de hacer otro alegato supuestamente feminista en el que analiza con demasiada ligereza las condiciones de vida de la mujer en el mundo árabe e islamizado.

Amirian habla, sin hacer matizaciones, de millones de mujeres de África y Oriente Medio que se han sublevado contra la dictadura. No dice “dictaduras”, lo cual de por sí es una equivocada generalización. Dice “dictadura”, como si todos los países que pasan por su cabeza se redujeran a uno solo.

Sé que el Islam tiende a ser una religión (aunque la palabra no es del todo precisa) dividida en Estados más que una fragmentación en Estados con la misma fe predominante. Pero es que la realidad, para bien o para mal, es otra. El Norte de África y el Medio Oriente (no voy a comentar nada ahora sobre Indonesia, Filipinas, Nigeria,…) no se caracterizan por idénticos rasgos políticos, económicos y sociales.

Marruecos no tiene comparación con Libia. Casi nada en común tiene la “revolución del jazmín” tunecina con el emirato progresista qatarí. Muy recientemente, la especialista en este tema (y tan mujer como Nazanín), Omaira Zabib, ha subrayado que las rebeliones las estamos viendo en las monarquías conservadoras, porque en los gobiernos progresistas lo que se aplica son intentos de golpes de Estado, como es el caso libio y el de Qatar.

A ver si nos hablan próximamente, digo yo, de cómo continúa la rebelión popular en Bahrein contra los al-Khalifa, o de la marcha pacífica convocada en el reino de los saudíes.

Vuelvo con la acomodada conocedora de la Ciencia Política. La señora Amirian sostiene que el sistema patriarcal-capitalista se viste de sotana en Irán, y se vuelve bárbaro, tras el humo de las bombas, en Irak, Afganistán o Palestina.

Vamos a ver, “amiga mía”, lo de las sotanas lo dices por los ayatollahs. Tú, que tan obsesionada pareces, según lo que sueles escribir, con el velo y la indumentaria de las féminas musulmanas, sin hacer distinciones de ningún tipo, sabes a la perfección que en tu Irán natal (y no creo que tú hayas sido siempre un caso aparte) las mujeres han llevado el hiyab durante siglos por más razones culturales que religiosas. Esto se hace extensivo al uso del chador o a lo que se asemeja a un guardapolvo en el país del que tanto despotricas. No se trata estrictamente, como no ignoras, de unas imposiciones machistas.

Por otra parte, Iraq es una de las naciones donde el sexismo, a lo largo de la etapa baasista, ha tenido menos fuerza. En Palestina la gente se ocupa, por encima de otras cosas, de sobrevivir, y lo que menos importa en esas circunstancias es el género y la edad de las personas. Se comprende. La resistencia antisionista es lo primero.

La mujer afgana ha sido víctima de los talibanes, como ahora lo es del indeseable invasor al que le importa un bledo el bienestar de la población que malvive sobre una tierra ocupada.

Irán no es un país capitalista desenfrenado, y allí las ciudadanas se codean con los ciudadanos en la práctica totalidad de las esferas de la vida laboral, política y administrativa. El machismo persa, que no es una fantasía, está en vías de extinción, afortunadamente. Gracias a esas mujeres que salen a la calle a manifestarse y a protestar cuando lo creen necesario. ¿Qué pasa, Amirian, es que naciste en un lugar tan “integrista” que encerró y encierra a niñas, chicas y adultas en las cárceles de sus hogares? Intenta salvar las contradicciones que saltan a la vista, enterada, que eres una enterada.

Añade la pijita “superpolitóloga” que las libias han gozado de importantes derechos a pesar de la dictadura.Ya ha vuelto a clavar la puya. No nos explica esta “maestra” qué sería para ella una democracia sin Qadaffi. A la nena mimada de la prensa progresistoide lo que le importa es el discurso facilón y fullero. Tiene muy claro que eso es lo que más y mejor se vende y se compra en el mercadillo “cultural”.

Igualmente, no se toma la ligera molestia de explicarnos las palabras atribuidas a Mahoma acerca de la dignidad femenina, ni hace alusión a lo que una escritora como la marroquí Fátima Mernissi puede contar sobre la consideración que tenía y tiene la mujer en Marruecos, la cual destaca por su inteligencia y su sabiduría antes que por su belleza física, y no al revés, como en eso que llaman la “civilización cristiana” actual, en que todo está mercantilizado, empezando por el cuerpo humano. Tampoco le interesa a Nazaninita ningún estudio del papel desempeñado por las tuaregs en su sociedad, islámica por tradición.

Se nota que a la Amirian no le atrae mucho lo de la antropología. Ella es una occidentalista antirrelativista que reniega de sus raíces (aunque se empeñe en negarlo) y tergiversa informaciones para halagar a los españolazos guays que la vitorean y la presentan como autoridad académica de irrefutables argumentos. Por personalidades como ésta, una gran porción de la izquierda está hecha el lío padre.

No me extraña que esta damita tan “enrollada” trabaje en la Cátedra de Ramón Cotarelo, un anticomunista vocacional que parece ir de progre hasta que abre la boca y, como el pez, muere. O lo que viene a ser lo mismo: la caga.

Otro que también baila la danza de los vampiros o, mejor dicho, la de los vampirizados, es don Matías Prats Jr.

El presentador de desinformativos de Antena 3 dice sentirse muy a gusto e identificado con lo que hace. Reconoce que es un oficio que se aprende con el tiempo. ¿Cómo no? Ahí está la la vidorra que se pega para entender la relación causa-efecto.

Insiste el caballero en hacernos creer que el público (sí, desde luego, porque esto es un show) debe percibir que la labor del periodista (¡periodista, dice!) está hecha desde la honradez. ¡Toma vitamina, primo! Lo mejor viene ahora. Asegura que su actividad le da la fantástica chance de premiar al que no tiene capacidad de que su voz sea escuchada, para que sus reivindicaciones puedan llegar al resto de la sociedad.

Di que sí, Matías. Ya tengo pensada la fecha de cierre de mi blog. ¿Para qué lo voy a dejar abierto? Total, ya tengo a mi entera disposición los programas líderes de audiencia como el tuyo.

Al final de la entrevista que le hace su compañero Ramiro Varea (compañero, por cómo se gana el chusco el interfecto), Prats declara que le deja hueco profesional a su hijo, quien representa a la tercera generación con el mismo apellido. No comment.

Nazanín y Matías. Matías y Nazanín. Dos grandes voces de la vieja y nueva burguesía. El mundo está bien chulo, los pobres son poquitos y atendidos, los ricos no son tan ricos, la democracia es un hecho indiscutible, sólo hay pequeños defectillos que habrá que ir corrigiendo con tranquilidad. Mientras te montes en el billete, lo de abajo no se ve. El cielo está muy alto y las estrellas mediáticas de medio pelo o de melena suelta refulgen encantadas de haberse conocido, mientras se miran las cicatrices redondas que quedan en medio de sus vientres.

¿Que no existen las clases? ¡Vaya! Debo de ser el último en haberse enterado. Es eso, o que vivir del cuento no significa exclusivamente no hacer nada, sino hacerlo a medias, mal y con un ventajista y zahiriente sentido del humor.

El sistema premia y los estómagos son agradecidos.

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