Lo veo en televisión, lo leo en Clarin.com, en Lasprovincias.es, en rotativos italianos, franceses, británicos y estadounidenses , en periódicos españoles de gran tirada. Los teletipos de las agencias noticiosas mayoritarias se muestran muy incendiarios mediante otra ofensiva imperialista que clava su mirada en una nación árabe de rico acervo cultural, histórico y ¿por qué no decirlo? energético.
La República Árabe Siria  es fronteriza con Turquía, Iraq, Jordania, Israel y Líbano. Ocupa un espacio fundamental, geoestratégicamente hablando, y alberga no pocas reservas petroleras. Lleva décadas gobernando allí el Partido Baaz, hermano de la formación iraquí que de un tiempo a esta parte trata de reconstituirse con espíritu muy renovador.
El actual presidente sirio (elegido y reelegido por medio de referendos), Bashar al Asad, hijo del anterior, quien falleció en 2000, mantiene muy buenas relaciones diplomáticas con Irán y detesta, como el país persa, a Israel y sus políticas genocidas y expansionistas. Siria nunca ha renunciado a la recuperación de las Alturas del Golán, territorio ocupado por los sionistas israelíes en 1967, y nuevamente, en 1973. Recordemos que una porción de esta meseta es reclamada por el Estado libanés, petición rechazada por Israel y Naciones Unidas, pero respaldada por Siria.
Los grandes medios hegemónicos de comunicación, la totalidad de los Gobiernos vasallos de Estados Unidos, las asociaciones y grupos de presión sionistas repartidos por el mundo no han cejado en su empeño a lo largo de largos años de difundir una imagen del sistema político, económico y social de Siria muy poco ajustada a la verdad. No han podido hacer de ella otro peón regional del Imperio y, en este crítico instante se ha puesto en marcha una operación desestabilizadora con palabras que son más que nunca, cañonazos, y con agentes reclutados por los servicios secretos norteamericanos e israelíes conjuntamente.
A simple vista, todo parece un tsunami revolucionario, motivado por injusticias administrativas en alguna provincia siria (la de Deraa, al parecer) y por la más que dudosa dureza represiva de la autoridad. Las únicas imágenes disponibles las han aportado los manifestantes, que insisten en que son gente pacífica con la que se han cebado las fuerzas del orden. Se dice que ha habido detenciones por escribir frases subversivas en los muros de una escuela y que el país está repleto de presos políticos. Nadie nos cuenta en qué idioma están escritos los eslóganes de los protestantes (¿en inglés, tal vez?) ni quiénes son los que agreden a quiénes, si los que se manifiestan llevan armas de fuego de dudosa o sospechosa procedencia, si son personas que han entrado o no en Siria recientemente, etc.
Los grandes medios no se ponen de acuerdo en la cifra de víctimas mortales. A Amnistía Internacional y a otras organizaciones “no” gubernamentales les ha faltado tiempo para volver a meter cizaña, mientras que Estados Unidos e Israel, según escucho en TVE, quieren sacar del Gobierno a al Asad, literalmente.
TeleEsperanza de Madrid, Sociedad Personalista Fachorra, ha dicho, a través de una serpiente enroscada ante una mesa en un telediario nocturno, que el Presidente sirio es un “cínico” porque éste declara que hace todo lo posible para frenar la crisis. Lo llaman “dictador” al frente de un “régimen” que ahoga en sangre “justas” reivindicaciones de gente de “paz”. El tono empleado es sumamente chulesco y retante. En Telemadrid nadie se sale del guión fascista. Después han informado de un ataque israelí contra la Franja de Gaza, quitándole hierro al asunto, y han vuelto a colgarles a los combatientes de Hamas los sambenitos de “terroristas”
En la web de este ente “público” autonómico, fábrica de audiencias robotizadas donde las haya, pueden leerse estos titulares:
“El ejército sirio se despliega para impedir las protestas contra el régimen”.

“El dictador sirio Al Asad sigue los pasos de Gadafi”.

Y eso que justamente debajo del primer titular resaltado en negrita puntualizan que “el presidente sirio cesa al gobernador de Deraa”. Yo, personalmente , no sé si este gobernador habrá actuado con falta de proporcionalidad a la hora de contener los disturbios, pero me consta que el Jefe del Estado, que no comparte las funciones del Primer Ministro, ha anunciado castigos para los responsables de muertes y ha dejado claro que no quiere que se disuelvan con balas las protestas.
Fuentes oficiales (se suele usar este complemento del nombre con mucha malicia) sirias aseguran que entre los que han provocado desórdenes había muchos infiltrados sin identificar.
Quienes han tomado las calles clamaron por teléfono a la cadena catarí Al Jazeera que sólo quieren libertad, no pan ni nada material. Ésta una de las versiones que conozco, que entra en contradicción con otra de acuerdo con la cual se pide pan, pero también libertad. No solamente por la disparidad de datos, sino por las fuentes que los distribuyen a gran escala, los más avezados en este tipo de pantomimas nos damos perfecta cuenta de que, por lo menos, esto huele muchísimo a chamusquina.
Siria es el país más progresista, democrático y avanzado del Medio Oriente y constituye otro revés para los planes imperiales de redefinición política de tierras y pueblos otrora bajo el yugo otomano.
Está dando comienzo otro capítulo de esta negra novela escrita por altos mandos y empresas que no son de la periferia del planeta. ¿O es más bien una obra de teatro?
De entrada, el dueto Washington-Tel Aviv ha “entonado” su desafinado cántico y nosotros, los espectadores del siniestro musical, debemos aplaudir a Damasco por no aparecer éste en el reparto que en el cartel figura.
Espero que Siria derribe a los antihéroes de esta intensa historia. En un grave aprieto se encuentra ahora.
                      LOS SIONAZIS NUNCA DUERMEN
   Defiende Chávez el humanismo del Presidente de Siria (video de Telesur)
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