La Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández, pagó ayer viernes la última cuota del bono que recibieron los ahorristas damnificados por la restricción de sus depósitos en 2001, conocido como el “corralito financiero”.

Con este pago se abona la última de las ocho cuotas en dólares que se comenzaron a pagar en el año 2005 y que llegaron en intereses y capital a un montante total de 19.600 millones de dólares.

”Vamos a pagar exactamente 2.300 millones de dólares por un total de más de 10.000 millones de pesos”, destacó la Mandataria.

Cristina Fernández destacó que con esta operación se honró el compromiso con los ciudadanos sin endeudar más el país. El llamado “corralito financiero” dejó atrapados en los bancos millones de dólares de miles de ahorristas.

La deuda “eran los ahorros de los argentinos, una deuda que se originó acá adentro y que desató una crisis social”, subrayó la Jefa de Estado.

“Hay que tener mucho cuidado con el club del endeudamiento porque los del club te piden el endeudamiento, pero lo termina pagando el Estado vía estatización de la deuda de los privados como lo fue en 1982 o ahora que es lo que vamos a pagar”, manifestó la mandataria.

El Boden 2012 es un bono en dólares que nació del bloqueo de depósitos bancarios (corralito) de fines de 2001 y fue ofrecido a los ahorristas como una alternativa a la pesificación compulsiva de sus cuentas bancarias en dólares.

Actualmente, el 22 por ciento del Boden 2012 está en manos de tenedores locales, principalmente el sector público, mientras que el 78 por ciento restante pertenece a capitales extranjeros, en su mayoría grandes fondos de inversión. En un lapso de diez años este bono costó 19.600 millones de dólares a las arcas públicas.

Según la presidenta, la deuda pública en moneda extranjera quedará reducida al equivalente del 8,4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), contra el 92 por ciento que representaba en 2002.

(Con información de la agencia de prensa Telam)

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