La Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó que la integración “dejó de ser un deseo para ser una necesidad” frente a la crisis mundial. “Tengo la certeza justa de que salimos juntos o no salimos. Y tengo la certeza de que lo haremos”, expresó.

“Esta integración no es un deseo ni reclamo sino una necesidad que debemos ampliar a toda la región. En caso contrario, la historia no nos va a perdonar si nos atrasamos y no lo hacemos. Hay momentos de holgura que permiten deslizamientos o demoras, no son estos donde se exige mayor eficiencia y eficacia debido a que estamos ante una etapa de crisis sin precedentes”, aseguró la Primera Mandataria en el cierre de un encuentro entre industriales argentinos y brasileños donde también participó su par de ese país, Dilma Rousseff.

Además expresó que la integración es una necesidad para mantener los logros de lo que denominó la “década ganada” en materia de valor agregado e inclusión social. “Si la crisis global se prolonga, no podemos sostenerlos si no hacemos organizaciones definitivas de competitividad e integración en toda la región”, remarcó.

En esa línea, sostuvo que Brasil y Argentina deben ser las dos poleas de América del Sur para que el continente sea el futuro. Según ella, por esto pidió que “sean más rápidos para dejar de ir de reunión en reunión sin resolver nada, como si estuvieran en discusiones parlamentarias y no en conversaciones entre Jefes de Estado que deciden cuestiones importantes cada cinco minutos”.

La Presidenta destacó que es imprescindible hacer esto ya no como un deseo sino como una necesidad para defenderse de la crisis global. “Como describió recién Dilma, los países desarrollados, intentan trasladar el costo de la caída de sus economías a través de la devaluación de sus monedas, como sucede hoy con Estados Unidos. Ante esto, hay que unirnos para defendernos”, resaltó.

Sobre las razones de por qué continúa la crisis, Fernández de Kirchner volvió a recordar sus palabras pronunciadas en la primera reunión del G20 donde sostuvo que los países desarrollados deben dejar de salvar los bancos y dedicarse a la producción y al trabajo. “Deben dejar de favorecer una economía especulativa con activos financieros por una que se base en la producción”, sintetizó.

“Si se sigue salvando a los bancos, esto puede tener las peores de las salidas. Algo de eso vemos en España donde la gente se suicida por perder sus trabajos o casas y sale a las calles para reclamar en contra del desmantelamiento del Estado del Bienestar”, subrayó.

La Mandataria espera “que Estados Unidos se recupere de su crisis, ya que es la locomotora de la economía mundial, y que, junto con China, los dos líderes mundiales le pongan un freno a esta crisis mundial”.

Por otro lado, informó que en esta reunión con la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, llegaron al acuerdo de establecer mesas de trabajo para resolver los problemas que haya sector por sector para evitar que existan cortocircuitos. Así se refirió a la disputa comercial que hay por las trabas a las importaciones entre los dos países.

También remarcó que Argentina apuesta a “atraer inversiones de Brasil y otros países para solucionar su déficit energético en la balanza comercial, ya que cuenta con un enorme potencial para satisfacer su demanda y abandonar la importación en el sector”.

Por último, se refirió a la capacidad de pago de Argentina ante el fallo de un juez en Nueva York que favorece a los deudores que no entraron al canje. “Desde 2003 hasta acá, cuando nadie pensaba en que pudiéramos hacerlo, afrontamos los pagos de nuestra deuda y conseguimos que el 83 por ciento de los deudores entraran en el canje. Lo que se exige es una inequidad respecto a ese 93 por ciento, algo que no le corresponde a esos fondos buitres que ni siquiera tienen domicilio en Estados Unidos, sino en paraísos fiscales, para no pagar impuestos”, enfatizó.

(Con información de la cadena teleSUR)

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