"He aquí a mi siervo. Haré con él y de él lo que me salga de los santos cojones".
“He aquí a mi siervo. Haré con él y de él lo que me salga de los santos cojones”.

Como desde hace decenios, el Consejo de Seguridad “regaña” a Israel para pasar a mirar hacia otro lado cuando éste vuelve a hacer de las suyas, mientras que el régimen sionista de Oriente Medio no disimula su condición de lobo psicopático que se cree por encima de todo y de todos, especialmente sobre el Derecho internacional, si es que tal cosa aún puede considerarse respetada en la mayoría de los casos, dada la hegemonía mundial de Washington y Tel Aviv, los dos grandes tumores malignos que afectan a las normales (léase pacíficas) relaciones diplomáticas entre naciones y bloques regionales del mundo.

En medio de las crecientes críticas por los últimos anuncios de edificación en Cisjordania y Jerusalén Este, el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, asegura que no está interesado en lo que sea dicho por Naciones Unidas acerca de la construcción en los asentamientos judíos.

Netanyahu subrayó que Israel tiene derecho a construir asentamientos en Jerusalén y que la edificación es una cuestión de principios, afirmó durante una entrevista televisiva emitida por el Canal 2 de la televisión israelí.

“Vivimos en un estado judío y Jerusalén es la capital de Israel. El Muro de las Lamentaciones no es territorio ocupado. Construimos en Jerusalén porque es nuestro derecho. Lo que diga la ONU no me interesa”, manifestó el Jefe del Gobierno israelí.

Tras el reconocimiento de Palestina como Estado observador no miembro de la ONU, el pasado 29 de noviembre, Israel anunció planes para construir 3.000 nuevas unidades de vivienda en asentamientos judíos y ahondar en el polémico proyecto de edificación en la zona E-1, que conectaría el gran asentamiento de Maalé Adumim con Jerusalén, minando con ello la continuidad territorial del Estado palestino.

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó esta semana a Israel por sus últimos anuncios de construir más colonias judías, y en particular, por sus intenciones de seguir adelante con el proyecto E-1.

Rusia y la UE condenaron este viernes los planes de Israel de expandir los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este e instaron a los israelíes y palestinos a dar “pasos claros y concretos” para poner fin al conflicto que los enfrenta desde hace más de seis décadas.

(Fuente consultada: Actualidad.rt.com)

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