el mundo estrujado

El año que viene llevará la economía mundial a la caca de la vaca, esto es, a una nueva crisis financiera, aún peor que la de 2008. De eso advierte en un blog del periódico ‘Financial Times’ la ex analista de la injerencista-imperialista Central Intelligence Agency, y gerente de un centro investigador, DeAnne Julius. Estamos todos encantados de conocerla. Por encima de todo, deberíamos estar convencidos de que las crisis del capitalismo son megafraudes de las plutocracias, con catastróficas repercusiones globales que se dejan sentir un poco menos cuando a nivel nacional se implementan políticas económicas de corte antineoliberal.

La experta enumera varios factores, alguno de los cuales en su opinión seguramente devolvería el mundo a la recesión y la insolvencia.

“Uno o más países pueden abandonar la zona euro —pronostica—. La violencia puede extenderse por todo Oriente Próximo. El Congreso de EE.UU. empujará el país al ‘precipicio fiscal’, seguido por la recesión económica”. A eso se suma el riesgo de que un eventual conflicto territorial de China por las islas en litigio con Japón o Vietnam ‘provoque’ que Washington intervenga en los asuntos del Pacífico”.

“Los recursos de la política monetaria se han agotado”

La segunda ola de la crisis financiera mundial tendría también importantes causas de fondo. Ante todo, la economía mundial todavía está recuperándose de la crisis de 2008. Además, durante todo este tiempo transcurrido los Gobiernos han estado sufrido el gravamen de sus considerables deudas que los obligan a una regulación más dura.

Por otra parte, los recursos de la política monetaria se han agotado, resalta la analista. Las medidas adicionales serán ineficaces en el mejor de los casos o perjudiciales en el peor.

Finalmente, la doctora Julius constata una “debilidad política”. Las medidas de austeridad, dice, “debilitan el apoyo popular a los gobernantes y fomentan la insatisfacción por la izquierda y la derecha”. Una amenaza importante en este sentido se siente en los países periféricos de la zona euro.

La experta no descarta que los partidarios de la independencia catalana precipiten el fin de la zona euro. A su juicio, la situación en la región crea desconfianza y provoca la reducción de las inversiones y la cooperación con la zona.

(Fuente de la felicísima y esperanzadora noticia: Actualidad.rt.com)

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