lucha

El “capronazo” Capriles escala un monte oscuro, montaña señoreada por carroñero capital transnacional, fundamentalismo “cristiano” antisocial, cinismo aderezado con torpeza discursiva e ideología neonazi.

No es un tigre herido, sino un pavo real desplumado, un niño grande que mal disimula el miedo al fracaso permanente, una personificación del odio que no puede acercarse al extremo opuesto llamado amor, decencia, dignidad u honradez.

Ya quiere y empieza a desempeñarse como candidato repetidor de la derrota, necia tentativa de conciliación entre el egoísmo y los pasos sucesivos a una justicia social sedienta de su crecimiento. El incurable demófobo no sabe disimular su sangre y su mente burguesas hasta la médula, traicioneras, recaderas del amo imperial, representantes sin arreglo de la mediocridad más “regresista”.

El peor cáncer es el que sólo lucha por devorar a los pueblos, y la esperanza de los mismos; ese tumor furioso que destruye el tejido vivo de la fe en el avance que no cesa, que no se ahoga, que no se deja pervertir ni manejar. Para desandar lo andado continúa el Henrique en la arena política de una Venezuela más bolivariana que nunca. Arena que para este bufón sin gracia es movediza, porque lo draga poco a poco, sin que él, probablemente lo advierta.

La mejor radioterapia, o la más eficaz de las quimioterapias para este engendro de la torcida derecha latinoamericana, es retirarse a tiempo, en silencio, de espaldas al que lo contempla lleno de asco y de decepción renovada.

Capriles Radonski, el perdedor perdido camino de la perdición aún es joven. Pero ¡qué frustrante debe de ser pensar en una vejez, no muy lejana en el futuro, sin haber alcanzado la Presidencia de una República que para siempre cambió desde que el alma de un Comandante se hizo encendida carne popular!

Mas vuelvo a decirlo. Lo pregunto: ¿será consciente de tantas cosas el majunche, o no es más que un pésimo actor que va por la vida de héroe cuando funge como el más vulgar y grotesco de entre los villanos de su entorno?

Venezuela desde sus calles ya firmó la condena a muerte electoral de quien moralmente es inmaduro frente al verbo maduro de quien siempre supo combatir identificando con certeza al enemigo de los sueños, al enemigo de clase.

Como “infame e irresponsable” calificó el Presidente Encargado de la República, Nicolás Maduro, las declaraciones de Henrique Capriles Radonski, quien este domingo anunció su candidatura presidencial, apoyado por la MUD, para los próximos comicios del 14-A.

“La declaración de Capriles es la mayor ofensa a la memoria pura del Comandante Chávez y a su familia”, expresó Nicolás Maduro.

“Este personaje triste no puede disimular, en sus ojos, la derrota antes de empezar la campaña electoral, que le dará pueblo el 14”, acotó.

“El objetivo de la oligarquía, de este señorito que acaba de llegar de Nueva York, el de los apellidos, es provocar al pueblo”.

Por ende, instó al pueblo, a canalizar esta provocación con paz y amor. “Constitución en mano. Llevemos con inteligencia todas las circunstancias que nos toque vivir”.

“Que nadie, pero nadie absolutamente caiga en la provocación de este señor de los apellidos. Quiere provocar tsunami de indignación”, acotó.

“Nunca, a pesar de las feroces campañas contra el comandante Chávez pudieron con él. Después de tantas mentiras contra el presidente Chávez, después de tantos ataques arteros en vida, después de tantas cosas tan sucias que se dijeron de él, después de golpes, intentos de magnicidio, campañas mundiales, millones de dólares invertidos para asesinarlo moralmente, no pudieron, no podrán”, puntualizó.

Reiteró que el comandante Chávez “como dice Fidel Castro, en su obra de 1953, la historia me absolverá, el comandante Chávez ha sido absuelto por el pueblo, por la historia, y ha sido elevado al grado de redentor de los pobres de la América por los pueblos de nuestro continente”.

(VTV, Laiguana TV y Telesur)

734095_10200786394841655_425306552_n

Anuncios