estados unidos-imperio terrorista

Lo hace con la inteligencia y la cultura que lo caracterizan. El prestigioso historiador y escritor hispano residente en Estados Unidos sube a Kaosenlared un artículo que repasa la trayectoria histórica del máximo terrorista mundial: el Gobierno de USA. Es el mismo gobierno que asegura no parar de luchar contra el terrorismo y la falta de democracia en el planeta. Por eso, igualmente, es el líder de líderes en lo que se refiere a descaradísima exhibición de cinismo.

Extraigo y publico en este blog los primeros párrafos del texto titulado “Semana de terror en Estados Unidos”, publicado hoy mismo, 19 de abril de 2013:

En Boston y un pueblo de Tejas suceden ataques con bombas y grandes explosiones sospechosas, y anoche un tiroteo en el Instituto Tecnológico de Massachusetts dejó dos muertos; se cree que uno de ellos sea el culpable de las bombas al Maratón de Boston. Aumenta el terror en el Imperio del Terror.

1-. SEPTIEMBRE EN ABRIL

Este lunes día 15, explotaron dos bombas en el Maratón de Boston, un histórico evento deportivo en el que participaban decenas de miles de corredores, causando tres muertos y unos 170 heridos, muchos de ellos graves o mutilados. Cuesta mucho trabajo creer que un grupo terrorista que lucha contra el Imperio va a perpetrar un crimen tan estúpido que tiene la repulsa del mundo entero, empezando por el pueblo estadounidense; pero no costaría mucho esfuerzo creer –sobre todo en quienes, también, le conocemos al monstruo sus entrañas– que ese atentado pudiera ser un nuevo y mucho más pequeño 11 de Septiembre para mantener a la ciudadanía bajo el terror, aumentar el odio hacia “el enemigo terrorista” y proseguir, y hasta aumentar, las guerras en los países que, según el Imperio, protegen al terrorismo.

Desde el mismo lunes, los medios de información masiva le han dedicado miles de horas a detallar los atentados de Boston, como hicieron con los del 11 de Septiembre del 2001, y la explosión auto-provocada del Maine, en 1898, y el hundimiento inducido del Lusitania, en 1915, y el ataque permitido a Pearl Harbor, en 1941, y la mentira ultra-asesina de Tonkín, en 1964, como han hecho siempre.

El país entero ha sido puesto en estado de máxima alerta desde el propio lunes. Hace dos días, en Miami, en un partido del exitoso equipo de baloncesto “Heat”, las medidas fueron similares a las que se habían adoptado en septiembre del 2001 y estas extremas medidas de seguridad se están realizando en todo el país. Unas horas después, una alarma de bomba ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Miami, uno de los mayores de EU. Todo esto impone el terror a nivel nacional… ése es el objetivo.

Ahora se habla mucho del pobre niño de ocho años, Martin Richard, que murió en el ataque de Boston, un hecho en extremo lamentable; pero nadie habla de los diez niños que fueron asesinados por el gobierno de Estados Unidos, la semana pasada, en Afganistán.

Hay otra coincidencia con el 11 de Septiembre: este martes “se descubrió” en una oficina de correos de Maryland que una carta dirigida al senador federal Roger Wicker, de Mississippi, contenía polvo de ricino, un veneno fatal. Esto nos recuerda que en los días que siguieron al 11 de Septiembre, varias cartas con ántrax fueron enviadas a algunas figuras púbicas, entre ellas dos senadores influyentes, Tom Daschle, Líder de la Mayoría Senatorial, y Patrick Leahy, ambos allegados a la industria armamentista. Esto no había vuelto suceder desde fines de septiembre del 2011, hace once años y medio.

La senadora federal Claire McCaskill, de Missouri, allegada al senador Wicker, dijo que la carta provenía de una persona que con frecuencia le escribe a los legisladores. Llama mucho la atención que la policía del Condado Prince George, en el que se halló la carta, haya dicho que no tiene la menor idea de su procedencia y que no sospecha de nadie. Un experto dijo que el polvo venenoso de ricino proviene de un proceso parecido al del aceite de castor; es mortífero cuando se inhala y no se le conocen antídotos.

Dos días después, se cambia la historia original y entonces ya la carta al senador Wicker no procedía de Maryland, sino del pueblo de Tupelo, en Mississippi –también el gobierno de Bush cambió varias veces, hace once años, las “evidencias” sobre el 11 de Septiembre–. La policía de Tupelo sospecha que un individuo de esa ciudad fue quien envió la carta al senador Wicker y, además, otra a Obama, también con polvo de ricino, o sea aumenta el modelo de terror con cartas venenosas. Ahora es el ricino como antes fue el ántrax, dos elementos químicos excelentes para la campaña publicitaria del terror.

No estoy infiriendo que sea Obama u otro alto dirigente del gobierno quienes puedan estar complicados en este nuevo plan terrorista, pero es probable que varios jefes de la industria bélica, la más poderosa y rica del país, hayan formado uno o más comandos terroristas para llevar a cabo éstos y otros atentados. El alimento de la industria armamentista es la sangre, como el de Drácula. Si no hay sangre, no hay negocio… ni película de terror.

En lo del 11 de Septiembre sí se detectó la complicidad de Bush, Cheney y Rumsfeld.

A las 7:50 de la noche de antier, día 17, hora local, una gran explosión destruyó una planta de fertilizantes en el poblado West, al oeste de Tejas, provocando al menos quince muertos –se cree que el número de víctimas pudiera ser mucho mayor– y unos 180 heridos, entre ellos 24 en estado grave, con terribles quemaduras por todo el cuerpo; causando, además, un enorme incendio que cubrió cuatro manzanas, que fueron arrasadas. La explosión fue oída a unos setenta kilómetros y el incendio pudo verse a más de ciento veinte. Aún no se ha podido determinar si el trágico hecho fue provocado por un accidente industrial o un atentado terrorista incluyendo lo que viene a ser lo mismo, o sea un sabotaje industrial.

La tragedia ocurrió a 32 kilómetros al norte de la ciudad de Waco, en la que el 19 de abril de 1993, hace hoy veinte años, dos máximas autoridades del Imperio, Bill Clinton y la Secretaria de Justicia, Janet Reno, ordenaron una masacre en la que fueron asesinados setenta y seis seres humanos, entre ellos diecisiete niños.

Hoy, también, se cumplen 18 años de la masacre en el edificio federal de Oklahoma City en el que –según se dijo– un terrorista, con una poderosa bomba hecha con fertilizantes, asesinó a 169 personas, entre ellas veintisiete niños.

Anoche, jueves 18, se produjo un tiroteo en el Massachusetts Institute of Technology –MIT–, en Watertown. Un guardia de seguridad de esta universidad tecnológica y un joven del que se sospecha que pudo haber participado en los atentados en el Maratón de Boston, fueron muertos a tiros. Otro joven escapó de la escena y es perseguido por la policía. Se ha dicho que los jóvenes son dos hermanos de Chechenia, región autónoma de Rusia, que han vivido por un año en este país. Esta madrugada se ha sentido varias explosiones en el centro de Watertown, una comunidad próxima a Boston.

¿Son los hermanos chechenos los culpables de lo que sucedió en Boston? No lo sé, pero tengo la lejana sospecha, conociendo un poco las sombras del Imperio, que esto pudiera ser otra patraña. Ya veremos.

Cada cual sacará sus propias conclusiones. El Revolucionario Escarlata así lo espera. Así lo desea.

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