fascismo a la paraguaya

Por si no fuera bastante el talante homofóbico-retrógrado de este tipejo.

El empresario y Presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes/”Cartel” (Partido Colorado), está bajo sospecha de lavado de dinero desde el Banco Amambay, de su propiedad. El dinero fue generado por métodos ilegales, incluida la venta de narcóticos y tabaco ilícito desde Paraguay a los Estados Unidos.

Según las informaciones, Cartes es la cabeza de la red de lavado de dinero, secundado por Osvaldo Salum, socio directo del empresario, involucrado en importación de cigarrillos falsificados en el territorio continental de Estados Unidos desde América del Sur, al igual que Carlos López Moreir.

Horacio Cartes es uno de los más acaudalados empresarios del país, admite encabezar un grupo económico que controla 26 empresas y además es propietario de un club futbolístico. Sus puntales son Tabacalera del Este SA, Tabacos del Paraguay SA, el Banco Amambay y diversas estancias y empresas agroganaderas. Nacido en Asunción, cuenta 56 años de edad y estudió en Estados Unidos.

En el año 2000, la Secretaría Nacional Antidrogas halló en una de sus estancias una aeronave con matricula brasileña, que aterrizó de emergencia, y que contenía 20.100 kilos de cocaína cristalizada y 343.850 kilos de marihuana prensada. Desde entonces, Cartes está en la mira de organismos antidrogas.

La propia DEA (agencia antidrogas de EEUU), reconoce en sus informes que “Horacio Cartes comanda una gran lavandería para mafias de varios países, principalmente el Brasil”.

No está de más recordar en este post que el señor Cartes, a principios de abril de este mismo año fue considerado públicamente por Miguel López Perito, candidato a senador por Avanza País, como una personalidad política rayana en el autoritarismo y el fascismo, toda vez que el colorado Horacio llegó a decir que los sindicatos podían y pueden oponerse al desarrollo. Esta visión, en opinión de muchos, estará en la línea de los dogmáticos neoliberales, cuyas doctrinas han causado, particularmente en la América Latina, estragos de más que considerable calibre.

(Fuentes consultadas: LibreRed y Abc.com.py)

 

 

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