la fuerza antiimperialista de cuba

Una reflexión que comparto, escrita por Arthur González y leída en Auca en Cayo Hueso:

Cuando Cuba expuso su informe en el marco del Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU), los EE.UU., un grupo de sus aliados europeos y otros de los que reciben presiones y chantajes políticos de los yanquis, salieron a repetir el gastado discurso norteamericano que llevan 53 años coreando, para tratar de machar a la Isla, sin poderlo lograr.

Cuba es uno de los pocos países en Latinoamérica que no tiene ni torturados, desparecidos, secuestrados o muertos extrajudicialmente, para disgusto de los yanquis, además de los avances incuestionables en seguridad social, educación, salud y cultura, que ni los propios Estados Unidos han logrado alcanzar.

Pero maravilla escuchar a países como Suiza, Japón, Francia, Filipinas, Países Bajos, Reino Unido, México y España, que tantos problemas tienen en esa materia, con represiones brutales ante las protestas de obreros, estudiantes y pueblo en general, por la pérdida de trabajo y nivel de vida en general, queriéndole dar consejos a otros.

España, con la tasa de desempleo más alta de toda Europa, y la aplicación de leyes de desalojo que han provocado el suicidio de cientos de personas, o el propio México que muestra los niveles más altos de periodistas asesinados, desaparecidos, bandas de narcotraficantes asesinando a medio país y que han dejado casi despoblado al estado de Michoacán, ¿tienen moral para hablar en esa sala? ¿De los casos de ellos que se dice?

¿Y de los miles de personas sin casas ni trabajo que duermen todas las noches a orillas del rio Sena en pleno corazón de Paris? O de la xenofobia en Suiza y las salvajes represiones en Londres y otras ciudades del Reino Unido contra su pueblo, con detenciones de cientos de personas que ni se sabe a dónde van a parar después, que se dice en esa reunión?

Pero la realidad del mundo es otra y la mayoría de los 132 países que participaron en el debate encomiaron al gobierno cubano por sus avances con respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, especialmente en lo que se refiere a la educación y el acceso a los servicios de salud.

Por supuesto eso molesta mucho al imperialismo y a sus aliados, pero la verdad no se puede tapar con un dedo y por más que paguen campañas mediáticas, la acción humanitaria de los cubanos es más fuerte que las mentiras y tergiversaciones que intentan hacer creer los asalariados que llevan a Ginebra para que intenten, sin lograrlo, mancillar una obra que es reconocida por los pueblos del mundo.

No obstante, lo mejor de este evento es que los lacayos se quitaron la careta ante la opinión pública, quedando cada cual como lo que es.

 

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