Imagen ofrecida por el Revolucionario Escarlata. Si no gusta, es lo que hay
Imagen ofrecida por el Revolucionario Escarlata. Si no gusta, es lo que hay

Como si se tratase de una ficción medio apocalíptica y galáctica, el sueño hitleriano de la construcción (imperial) de una Unión Europea fuerte se hizo realidad hace muchos telediarios. Esto ya se ha dicho aquí antes, lectoras y lectores, y ahora es el momento de volver a remarcarlo. Bruselas es realmente Berlín. No es rival estratégico de Washington, sino su apéndice en el Viejo Continente.

Pero ¿quién le habría dicho a Adolfito que, de un trozo de Alemania, bastión antifascista durante décadas, como lo fue la RDA, surgiría una suerte de ángel femenino que se pasaría al Lado Oscuro y profundizaría la vertiente más antisocial del neoliberalismo, a una considerable distancia de la caída de lo que los más reaccionarios o ignorantes llamaron “Muro de la Vergüenza? ¡La que nos ha caído con la demonia Darth Merkel!

No sé si el Destino será un hecho o no, pero si existe, se podría meter su sentido enfermo del honor por donde “los perritos asoman el hocico”.

Prestemos ahora atención a unas declaraciones recién publicadas por Insurgente.org:

El periodista y catedrático franco-español Ignacio Ramonet ofreció un amplio análisis de las crisis actuales en la apertura del Curso de Primavera de una Facultad de Humanidades, en el que concluyó que «lo que es seguro es que los viejos modelos no funcionan» y que la iniciativa la tiene ahora la ciudadanía porque los partidos políticos «están paralizados».

Los políticos tienen un «margen de acción muy limitado, hoy ser dirigente no significa tener la libertad de hacer, significa la obligación de obedecer», como bien saben, señaló, los gobiernos europeos que deben plegarse ante las directrices económicas que impone Berlín.

En el turno de preguntas, Ramonet llegó a decir que «es un poco atrevido, pero Alemania consiguió con la economía lo que no consiguió con tres guerras: la supremacía en Europa. En ningún sitio se dice que Berlín es la capital de Europa ni Merkel su presidenta, pero simbólicamente funciona así», indicó.

El Curso de Primavera trata en esta edición ‘A crise de Occidente, unha visión multidisciplinar’ y Ramonet aprovechó para hacer un análisis amplio de las múltiples crisis que convergen en la actualidad.

Ramonet indicó que «hay una tendencia a creer que el mundo entero está viviendo la misma calamidad, pero hay que relativizarlo» porque si se considera el aspecto económico y social «técnicamente no hay crisis en Estados Unidos, Japón o Alemania» sino que afecta «a países del sur de la zona euro y a Irlanda».

Anuncios