La pura y espontánea sonrisa de un regenerador nacional imprescindible
La pura y espontánea sonrisa de un regenerador nacional imprescindible

La dirección del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados inundó de babas, literalmente, el interior del edificio a cuya entrada hay dos leones (que hoy milagrosamente se pusieron del color de la sangre) a causa de la visita de un genio inmortal de la política española: PPMaría Aznar.

Este impresionante y seductor personaje acudió al parlamentario inmueble con el sacrosanto objeto de presentar una colección de biografías editada por la limpísima de corazón FAES. No es de extrañar que ni Ministros ni altos dirigentes del admirable partido de las gaviotas hayan acudido al entrañable acto, pues se supone que habrían perdido su gran visión y amplitud de miras por la luz que irradiaba el mostachudo gurú elegido por el Altísimo para orientar la descarriada España que él presidió con sabiduría privilegiada y que necesita en estos tiempos de inspirados consejos para reflotarla (si es que alguna vez estuvo un poquito por encima del fondo abisal, dirán los malos españolitos).

Don PPito se abstuvo de responder a las preguntas de esos impertinentes inquisidores llamados periodistas, tal vez porque el frecuente contacto aznariano con la Divinidad provoca malestar entre gente tan mundana como la peña de la siempre y, en todo caso, libre, plural y comprometida con el pueblo prensa española.

Hace menos de una semana, no lo hemos olvidado, el insigne vallisoletano de suaves maneras, impecable y sano discurso y amistades de inmaculado expediente vertió una inofensiva crítica contra el habilidoso estadista nombrado Mariano. Asimismo, el afortunado, de vida humilde, marido de la Excelentísima Alcaldesa de Madrid anunció para regocijo de cuantas almas pueblan el solar hispánico que podría retornar a la primera línea política.

Ante el Estado español ya puede otearse un horizonte de grandes esperanzas bajo la atenta mirada del Dios de Caudillos dignos de su Gracia. No nos tenemos que preocupar por emigrar en masa, por hacer largas colas ante oficinas de desempleo ni por hallar soluciones para esta inocente crisis de la que nadie es culpable. La visita del Maestro Aznar a la casa de todos, en la Carrera de San Jerónimo, es la Madre de todas las batallas ganables, con la asistencia de San Fernando desde el Más Allá y con una reencarnación del Apóstol Santiago para cerrar las grietas por donde infieles, comunistas y demás ejércitos de pecadores puedan seguir infectando la Patria bendecida por la Gloria y la Fortuna.

¡Moriremos por el ibérico Führer si es preciso salvar la marca España!

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