¿De qué paz hablan los colonialistas con su tradicional carne de cañón inmolada?
¿De qué paz hablan los colonialistas con su tradicional carne de cañón inmolada?

Sarkozy el gamberro era el típico ultraderechista fácil de reprobar por una mente despierta y un corazón sensible. Objetivo de fácil identificación, servidor de la fea causa sionista en Francia, descarado neoliberal que no se cortó un pelo a la hora de encabritar a la gente y que jamás pedirá excusas por su nauseabundo modo de operar.

Hollande era el otro as en la manga en poder de la maquinaria de apariencia bipartidista francesa (en este país, como en los de su entorno, mandan siempre los mismos). Un “quemado” Nicholas cedió el testigo presidencial al candidato diseñado por la espectacular mercadotecnia que ha hecho de los partidos políticos burgueses hermosas fachadas demagógicas. Los “socialistas” europeos, como los “demócratas” de USA, son la cruz de la moneda cuando la cara de la misma se encapucha oportunamente.

François tiene de antineoliberal lo que de extrovertida una monja de clausura, y de antiimperialista lo que la familia Bush al completo. ¿Recuerdan la querencia del Gobierno francés al pastelazo africano desde la Conferencia berlinesa de 1885? ¿Se han enterado en condiciones, vía medios de comunicación del Capital, de cuál fue la génesis y la finalidad de la aún reciente intervención del “superior” hombre blanco del Viejo Continente en la tierra de los dogones? Todo lo que quieran saber y recordar sobre ello lo tienen disponible en numerosas webs periodísticas alternativas.

Lo que ahora importa más, escandaliza y nos trae a la memoria el carácter autocomplaciente del crimen organizado internacional es lo que a continuación podrán leer merced a una fuente tan crítica contra los poderosos del planeta como Hispan TV:

El Presidente de la República francesa actual fue condecorado con el premio Félix Houphouët-Boigny de la Unesco celebrado en París por fomentar la paz, tras la invasión en enero de 2013 a Mali.

El premio generó polémica acerca de cómo una ofensiva armada extranjera puede ser galardonada como fomento de la paz. Sin embargo, la directora general de la Unesco, Irina Bokova, sostuvo que “todos” tienen motivos para estar orgullosos de la decisión de Francia de levantarse por Mali, con el apoyo de las Naciones Unidas, “para proteger a los pueblos y la cultura de ese país”.

Aunque Hollande expresó que esto parece paradójico después de haber asumido una guerra, dijo que su único objetivo fue “poner fin a una agresión”.

El organismo eligió al francés pese a ser informado de que su país participó en los ataques militares lanzados contra Libia, que envía armas a los grupos opositores armados sirios y de bombardear a Mali; tres conflictos en los que un gran número de civiles perdieron la vida.

El premio fue creado en 1989 con el objetivo de honrar a personas, instituciones u organizaciones que contribuyan “de manera significativa” a la promoción, la investigación, o el mantenimiento de la paz, en el respeto de la Carta de las Naciones Unidas y la Constitución de la Unesco.

Hollande fue merecedor de 150.000 dólares, un diploma de la paz y una medalla de oro. Informó que el dinero será donado a la rama malí de la organización Paz y Seguridad para las Mujeres, de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), y a la asociación francesa Solidaridad Defensa, que ayuda a los soldados heridos.

La aviación francesa bombardeó la ciudad de Diabali (Mali) y atacó a las posiciones rebeldes en el norte. Según las Naciones Unidas, la guerra ha dejado 150.000 refugiados y unos 230.000 desplazados.

Observadores políticos advierten de que los ricos recursos naturales de Mali, especialmente el uranio, provocó la intervención militar de París en ese país.

Este premio de la paz ha sido recibido por los ex presidentes de Sudáfrica, Nelson Mandela, y Brasil, Luis Inázio Lula da Silva; el Rey Juan Carlos I de España, el fallecido Primer Ministro israelí Isaac Rabin y el también ex Primer Ministro de Israel Simón Peres; además del fallecido líder palestino Yasser Arafat.

Anuncios