Al Eje yanquisionista no le cuadraron las cuentas en el caso egipcio, y se nota lo suyo

egipto

Mientras el Ejército de Egipto despliega carros de combate en la frontera con Gaza, infinidad de manifestantes en El Cairo proclaman con entusiasmo que son las Fuerzas Armadas, mediante golpismo, las que deben forzar la renuncia del mandatario nacional.

Dijimos unos cuantos en el año 2011 que olía a gato encerrado alrededor de algunas revueltas en el Norte de África cuando todo empezó en Túnez. Al principio, parecía fuera de toda duda que había una explosión de indignación entre pueblos de lengua árabe y cultura islámica predominante, en naciones que, de acuerdo o no, con las valoraciones de las principales potencias occidentales, no había un modelo democrático formal del gusto de los centros de poder globalizadores.

A Libia la desgraciaron por su impulso de la integración regional africana, por buscar alternativas al dominante dólar y por la calidad y abundancia de su petróleo y su gas. A Túnez, a pesar de que la UE había firmado algún acuerdo importante que beneficiaba a la plutocracia del Viejo Continente, le montaron una movida tremenda muy probablemente a causa de la apuesta de Ben Alí por la banca “halal”, que no cobra intereses.

Nada significativo o nada directamente aconteció en el Reino alauí de Marruecos; y en cuanto a Argelia, tras la aventura neocolonial, muy reciente, de Mali, no es disparatado pensar que llegue a ser blanco de actividad desestabilizadora si los intereses económicos y estratégicos de cierto grupito del Primer Mundo se vieran de algún modo amenazados.

Egipto, al igual que Turquía en las últimas semanas, es un caso paradigmático de que Washington y sus aliados más importantes (entre ellos sobresale Israel) se cansan de títeres desgastados para poner otros que hagan lo mismo que los anteriores, pero con fachada de cambio, de renovación y de regeneración “democrática”.

Mubarak ya empezó a estorbar cuando se acercó “inadecuadamente” a enemigos del sionismo, y esas cosas no las consiente Tel Aviv, la gran fuente de donde emanan las órdenes para EE.UU. en materia de política exterior. Mursi o Morsi no tardó en comprobar que las masas egipcias, hartas de tantos desastres políticos y económicos en contra del pueblo participaron, sin seguir ningún guión, en las célebres protestas de la cairota Plaza de Tahrir en numerosas ocasiones. Y el pueblo egipcio no es estúpido y sabe perfectamente que el camino hacia su propia y genuina democracia no lo trazan gobiernos que, bajo una u otra máscara, sirven a ambiciones foráneas y no conducen a la plena soberanía nacional, la obtenida en los bien recordados tiempos de Nasser.

Ahora el mundo entero puede contemplar sin engaños, digan lo que digan los grandes medios de comunicación corporativos y proimperialistas, que es el grueso de la sociedad egipcia la que vuelve a Tahrir para que todos nos enteremos de una vez por todas de que las “primaveras árabes” fueron y son una farsa (que se lo cuenten a Siria), que no hay revolución verdadera cuando todo cambia para seguir igual o en una peor situación. Son ya veinte los muertos (y más de 800 los heridos) por la lucha contra la tiranía. Y habrá muchos más si el actual Gobierno egipcio mursiano (proyanqui y proisraelí) no dialoga con los reivindicadores y se sigue plegando a las órdenes de quienes ven el Tercer Mundo como algo de su eterna propiedad, para uso y abuso ad nauseam. Lo que venga después,sin embargo, es previsible, gobierne quien gobierne. Y ello es una desgracia. El pueblo lo sabe a ciencia cierta o lo presiente.

El jefe de las Fuerzas Armadas egipcias, Abdel Fattah al-Sisi, ha declarado que el ejército “ofrecerá su propio hoja de ruta” dentro de 48 horas si los políticos “no responden a las demandas de los manifestantes”.

Al Sisi ha calificado las protestas como una forma de expresión popular sin precedentes y ha advertido de que si se pierde más tiempo la división política se agudizará en el país. Además, acusó a Morsi de no cumplir sus promesas y de desperdiciar un año en balde.

El militar dijo que él no será parte “en la política o el gobierno”, pero recalcó que tiene la responsabilidad de actuar, ya que –dijo- la seguridad nacional de Egipto se encuentra en “gran peligro”.

Las protestas masivas marcaron el día del primer aniversario de la presidencia de Mohamed Morsi. Miles de manifestantes han salido a las calles para exigir la renuncia del presidente. Este domingo las fuerzas opositoras dieron dos días de plazo a Morsi para que abandone el poder.

(Salvo la introducción, el texto procede de la web de RT en castellano)

Anuncios

2 comentarios en “Al Eje yanquisionista no le cuadraron las cuentas en el caso egipcio, y se nota lo suyo

  1. Excelente artículo, muy explicativo.
    Abrazos Lía.
    Rafa quería comunicarte que desde el viernes estuve sin internet, por lo que recién entro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s