El Imperio cuyo grifo de la sangre no se cierra
El Imperio cuyo grifo de la sangre no se cierra

Bueno,Washington respeta a Beijing. No, perdón, teme a Beijing. Diplomacia por delante, superputadas por detrás, pero dejando tras de sí demasiados rastros como para no ser guindada la imperial garra por muchos millones de despiertas mentes de la civilización viva más antigua de la Historia, en la nación más poblada e industrializada del planeta. Y, por lo que se ve, la más temida por el gigantote norteamericano que no ve muy lejanos sus últimos días de hegemonía mundial.

La violencia en Xinjiang no es debida a un conflicto étnico entre musulmanes uigures y han, la etnia mayoritaria en China, sino al terrorismo, señaló anteayer lunes la prensa oficial china, que acusó a EEUU de crear una red que estaría vinculada a la oposición siria.

Tras los incidentes sangrientos de la pasada semana, el Buró Político del Partido Comunista Chino (PCCh), bajo la dirección del presidente Xi Jinping, ha enviado a un alto dirigente, Yu Zhengsheng, a Urumqi, la capital de Xinjiang, donde él anunció una gira de seguridad por esta región noroeste de China de mayoría musulmana.

“Nosotros vamos a tomar medidas reforzadas para reprimir a los grupos terroristas”, declaró este miembro del Comité
Permanente del Buró Político, citado por China Daily, ante los responsables del PCCh en Xinjiang.

Él realizó estas declaraciones cuando se aproxima el aniversario, el 5 de Julio, de los choques violentos entre hans y uigures ocurridos en Urumqi en 2009, que dejaron un balance oficial de 197 muertos.

Un comentario publicado en el Diario del Pueblo, el órgano del PCCh, criticó violentamente a EEUU al que acusó de conspirar para orientar las actividades terroristas en China y de practicar un doble rasero en la cuestión del terrorismo.

“Los incidentes violentos en Xinjiang no son una cuestión étnica ni religiosa”, añadió el periódico, que atacó a los medios occidentales que han publicado críticas contra la política china en materia de relaciones interétnicas.

Por su parte, el diario oficial Global Times, propiedad de Diario del Pueblo, dijo el lunes que uno de sus reporteros recientemente recibió información exclusiva de las autoridades antiterroristas en el sentido de que algunos miembros de la facción del Turquestán Oriental (nota, el nombre dado a Xinjiang por los radicales uigures en el exilio) habían entrado en Siria desde Turquía y se habían unido a grupos armados de la oposición siria.

Estos elementos han luchado contra el ejército sirio, y algunos han regresado a Xinjiang para fomentar el malestar.

El diario cita el caso de un hombre de 23 años de edad, con el nombre de Maimaiti Aili, miembro del Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (MITO), que fue detenido en una fecha no especificada y que habría admitido que su movimiento había enviado combatientes a Xinjiang para cometer actos de sabotaje y e intensificar la lucha allí.

Los medios chinos informaron además de la detención de un hombre llamado Ahmatniyaz Sidiq, también deletreado Ahmetniaz Stek, el último de los presuntos autores de un atentado del miércoles en Lukqiu. Éste habría creado una célula terrorista de 17 miembros para lanzar ataques en la ciudad, ubicada a 250 km al sureste de Urumqi.

(Con información de Al Manar)

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