Noticia patrocinada por el amigo de España que acompaña a Luisillo en esta instantánea
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El refulgente economista candidato a un Nobel, estrella invitada principal a la última reunión del G-20, ha aclarado ante sus colegas y admiradores congregados en Moscú que no hay más ciego que el que no quiere ver el porvenir tan espléndido que se vislumbra de cara al fin de un corto plazo, por eso nada más recomendable que ponerse ciegos millones de españoles haraganes y quejicas que no aprecian lo positivo de la revolucionaria reforma laboral.

Preguntado, con toda lógica, por las sustancias más aptas para alcanzar la sana sensación de que todo va a ir de putísima madre, el Ministro de tendencia marxista-leninista a la hispánica enumeró algunas muy conocidas y populares tales como la mandrágora, la mescalina y el LSD. Aconsejó, no obstante, que el consumo fuera prudente hasta cierto punto, no vaya a ser que el pueblo vea a Rajoy como un macho cabrío tarareando canciones de José Luis Perales o el Congreso de los Diputados como una sala de macrofiestas en plan ibicenco veraniego.

Para los más resistentes a los efectos inducidos por alcaloides de la naturaleza comentada, Luis el Divino de la Muerte planteó la posibilidad de lobotomías no en exceso agresivas y breves sesiones de electrochoque para que los cerebros de los más listillos y reticentes a valorar en su justa medida el trabajo justiciero del Gobierno español devengan chiquillos espectadores de Barrio Sésamo o Los Mundos de Yupi. De tal modo que terminen comprendiendo que el régimen (socialista, por supuesto) españistaní podrá crear empleo con una tasa de crecimiento del 1 por ciento, probar que en lo que queda de 2013 la excelente política económica dará dulces y jugosos frutos, que se podrá convertir desde el Consejo de Ministros una colosal tahona en prolífica fauna marítima y el agua de los embalses en licor de cotillón aristocrático.

Antes de despedirse de los medios que lo fotografiaban compulsivamente y le preguntaban por el estreno de su próxima película, la pelona superstar de cautivadora sonrisa y seductor discurso concluyó con una frase que pasará cubierta de oro fino a la posteridad: “La reforma proobrera promovida por el Ejecutivo rajoyano ha evitado la destrucción de 200000 puestos de trabajo”. Pese a las malintencionadas carcajadas circundantes, De Guindos dijo que precisamente por reacciones de ese tipo las masas inconscientes deben estarlo aún más, para sufrir menos por causa de supuestos e infundados masajes anales con obuses y sin vaselina.

Definitivamente, la fe y el optimismo del adorable Ministro nos recuerdan lo merecidos que fueron los resultados electorales de hace menos de 24 meses. Y si no nos lo creemos, ya sabemos lo que tenemos que tomar.

¡Tanto protestar! ¡Tanto protestar!

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