¿A qué se debe el odio al kirchnerismo?

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Un punto de vista lo suficientemente honesto y profundo para que El Revolucionario Escarlata quiera compartirlo con sus lectores y seguidores, porque no hace falta ser argentino/a para admitir que el enemigo nos muestra el camino por el que andar y el precipicio por el que no caer cuando aquél arremete inmisericorde contra gobiernos que trabajan por la reducción de brechas socioeconómica y por la exclusión de nefastas trampas tendidas por el imperialismo.

Nos expone Juan Castillo y Cia en su blog Episteme lo siguiente:

Es difícil encontrar una respuesta capaz de resolver el mentado enigma. Tal vez la que mejor se aproxima a dar una explicación -que, por otra parte, resulta insuficiente- es aquella que expresa que una franja importante de los argentinos “no son partidarios de la inclusión social”.

Es como si el lema sarmientino siguiera sobrevolando sobre nuestro espacio geográfico para susurrar en los desprevenidos oídos de nuestra ciudadanía que la alternativa para edificar una nación debe regirse por la “lógica” de Civilización o Barbarie.

La civilización, según Sarmiento, representaba la idea de progreso, aquella que tenía su fuente de inspiración en las ideas provenientes de la Vieja Europa; por contraposición, la barbarie estaba intrínsecamente ligada al quehacer autóctono; todo lo que era genuina expresión de nuestra realidad representaba la mera manifestación del atraso. Y, como tal, debía ser no ya ignorada, sino desechada, suprimida, o mejor aún: erradicada.

Bien lo destaca una joven historiadora cuando sostiene: “ La dicotomía “civilización y barbarie” inauguró una nueva forma de comprender la realidad político-social. Este imaginario ideológico “dicotómico” será una forma de ver pero al mismo de tiempo de operar sobre la sociedad. Así, por ejemplo, esta manera de entender la sociedad fue funcional a la hora de la consolidación de un estado nacional liberal, el cual en dicho proceso excluyó a ciertos sectores y a otros integró”.

Claro que ese proceso de exclusión no reparó, en sus orígenes, en los más elementales principios de humanidad; basta recordar la carta enviada por el propio Sarmiento -año 1861- al fundador del diario “La Nación”. Nos referimos a Don Bartolomé Mitre, y en dicha carte sugería: “No trate de economizar sangre de gauchos. Éste es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla, incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos”. Evidentemente, esas palabras regocijaron, cual dulce melodía, los oídos de don Bartolomé, quien dos meses más tarde degollaba a 300 compatriotas en Cañada de Gómez.

No obstante, no es nuestra intención desmenuzar los acontecimientos de una historia lejana, aun sabiendo que “pretender interpretar la realidad de un país desconociendo su pasado, es como pretender comprender el desarrollo de una ecuación a partir del resultado”.

Nos guste o no, la historia nos revela por qué somos como somos. No en vano Sartre decía que “un hombre es lo que hace con lo que hicieron de él”; y, sin duda, esto también lo podemos trasladar al terreno de las comunidades.

Por ello, aspiramos a resaltar cómo aquel esquema dicotómico todavía sigue operando sobre nuestra sociedad, y cómo los medios hegemónicos procuran fortalecerlo. Curiosamente, “los civilizados de hoy”, los que se muestran (o mejor dicho nos muestran) ante la opinión pública como “los tolerantes”, los que vienen a rescatar al país de las “garras de la prepotencia”, son en verdad, los fomentadores del odio y de la confusión.

¿O acaso no es fomentar el odio sostener que los planes asistenciales para los ciudadanos de menores recursos deberían llamarse “plan descansar”? ¿O acaso cómo se debe llamar a “los montajes periodísticos” de Lanata, que en el afán de desacreditar a un gobierno inventan sucesos, mienten a la ciudadanía y ridiculizan la figura presidencial? ¿Cómo se le puede creer a un “tipo” que, según los cables de Wikileaks (y esto no es un invento gubernamental), asistía asiduamente -al igual que Sergio Massa- a brindar informes a la embajada estadounidense y a ofrecer su periódico como portavoz del imperio? ¿Cómo denominar los intentos de asociar el kirchnerismo con una suerte del renacer nazi en América Latina? ¿Cuál es el propósito de intentar mancillar la figura de un funcionario de gobierno ofreciéndole dinero a una falsa “testigo”, en el lamentable suceso de Ángeles Rawson, para imputarle a aquél entorpecer la investigación judicial? Curiosamente un plan, al parecer, urdido entre un periodista de TN y un diputado radical con fines políticos.

La irracionalidad ya no tiene límites, todo vale para confundir a la ciudadanía, todo vale para desprestigiar a un gobierno popular; la cuestión es lograr “la presunta recuperación de la libertad”, y para ello se necesitan votos, cueste lo que cueste. Y qué mejor que apelar al viejo y siempre vigente esquema dicotómico. Por un lado, los representantes de la chusma, del “autoritarismo”, de la prepotencia; del otro, los adalides de “la libertad”, los representantes de una cultura vacía -pero “cultura” al fin-, los partidarios de “una inclusión selectiva”, los demócratas a la americana.

Curiosa manera de concebir la libertad (excepto que estén hablando de la libertad de mercado exclusivamente, que en definitiva es lo más probable); a ningún opositor se le cruzó alzar la voz para defender la libertad del ciudadano Snowden, luego que denunciara la vigilancia global; a ningún opositor se le ocurrió rechazar el atentado internacional cometido contra el Presidente de Bolivia, Evo Morales. Es más, ningún opositor cuestionó el ejercicio monopólico de Clarín, como si estos hechos no atentasen contra la libertad bien entendida.

Claro, lo de “Evo” es de esperarse; al fin y al cabo en el esquema sarmientino, ya sabemos dónde sería ubicado este querido presidente por estos señores de la oposición, a quienes, además, poco les importa el Mercosur; por el contrario, son mucho más propensos al ALCA, lo cual revela cuál es el espíritu “independentista” de los opositores.

Como podemos vislumbrar, las elecciones en nuestro país, como las de cualquier país latinoamericano, trascienden lo meramente local y condicionan el futuro promisorio de la región. Lo penoso es que merced a la perniciosa influencia de la vieja lógica de civilización o barbarie, muchos de nuestros ciudadanos quedan atrapados en eso. Y no se dan cuenta de lo malicioso que eso encierra para nuestro futuro.

Es una verdadera lástima, ya que el kirchnerismo vino a instalar una visión distinta de país, propiciando una integración que trasciende los límites de nuestra propia geografía. La inclusión no se redujo exclusivamente al ámbito interno, si bien es cierto que aún falta. Pues ha sido mucho más amplia, ha tenido por propósito sentirnos parte definitivamente de este continente latinoamericano, al que tantas veces le hemos dado la espalda.

Una visión que contrasta con la incondicional mirada europeísta de viejas épocas; y que, al parecer, los nada conspicuos representantes de la oposición quieren restablecer.

 

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13 comentarios en “¿A qué se debe el odio al kirchnerismo?

  1. Muchas Gracias Rafa, por este videos, por escucharlo nuevamente, por esas voces, en fin por la Memoria, que tantos compatriotas, están olvidando en un momento en que tanto se necesita.
    Abrazos Lía

  2. El odio al kirchnerismo, tiene su orígen en la llegada de Néstor al gobierno, como ladero de un seudoperonismo derechoso, pero que se les escabulló, no pudieron con él, no esperaban ese tipo que yo no supe valorar hasta mucho después, que se volcó a la justicia social, más que peronista, justicialista, y su tremendo empuje hacia la politica de derechos humanos que hasta el día de hoy se mantiene con juicios justos, que llevan a la condena de los asesinos represores, el se fue, en ese camino dejó la vida, pero quedó Cristina, tremenda luchadora, inmensamente capaz, y con una gran visión para detectar al enemigo al que defenestra inmediatamente cuando lo siente infiltrado, el enemigo de afuera no importa, importa el que esta adentro y lo encarrila o se tiene que ir.-
    Por supuesto que también ese odio es el que lineas arriba se menciona, el odio a la plebe desde el gran Sarmiento y toda la basura que le siguió, el mismo que se le tuvo a Evita, es el odio que les causa que la mucama gane apenas un poquito más, y que haya que dejar de negrear, con trabajo ilegal y que las madres de la villa cobren asignacion universal por hijo, según dicen para eso se embarazan, actualmente, más de 3.500.000 chicos y adolescentes son beneficiados con esta asignación, desde el 2009 pero con la condicion de la vacunación y concurrir a la escuela., se ajustan las jubialciones dos veces por año, y claro que odian al kirchnerismo, los pobres y los viejos no se mueren y encima los educan…! lo mismo del 45 que yo no vivi pero bien que me lo conto mi padre!.-
    Lo que no se entiende es la izquierda, odiann al kirchnerismo más que la derecha, puaj!
    Mirta Li/Argentina

  3. Pues no se a qué se debe, pero no conozco un solo argentino que viva en España que hable bien del Gobierno argentino. De hecho, me dicen que Argentina está peor que nunca, que la inseguridad es brutal y que no piensan volver a su país por nada del mundo. A veces les comento que tengo algún conocido allá que me habla maravillas y los de aquí me dicen que debe ser porque trabaja para el Gobierno, y que a estos, como pasa también en España, sí les va bien.

  4. Saludos, César. Conozco a muchísimos argentinos en Andalucía (aunque cada vez son más los que regresan a su Patria natal) que no han parado de poner verdes en los últimos 10 u 11 años a los responsables del Corralito que arruinaron significativamente a la Argentina. Si, como tú dices, mucha de esa gente (no me creo que toda) habla mal del Gobierno federal rioplatense de ahora, sin residir en su tierra de origen, o no saben lo que dicen o son unos inconscientes amargados que no tienen claro ni lo que quieren. El hecho de preferir la permanencia en el decadente Estado español al retorno a Argentina, a mi modo de ver, es un síntoma lamentable de pésimo gusto, dada la mejoría, en casi todos los aspectos, de la República hoy presidida por Cristina Fernández.

  5. Saludos compañero, gracias por responder. Bueno, no residen allí pero van de vacaciones y ven como está el panorama y lo que les cuentan sus familiares. Y sí, en mi caso son todos los que conozco,, cierto que no son muchos pero bueno, uno de Rosario, otro de Mar del Plata, otro de Córdoba, otro de Buenos Aires. Otro caso, ciertamente paradójico es el de una venezolana que habla maravillas de la Revolución Bolivariana pero que no quiere regresar allí ni muerta, por que será? Y cuidado, soy el primero que prefiere un Gobierno revolucionario y antiimperialista que uno como el que tenemos en la mayoría de países. Pero hay que reconocer que todos los sistemas y gobiernos tienen mucha mierda que esconder, no por ser de “los nuestros” son perfectos!:) Saludos!

  6. Hola !!!! encantada de haber descubierto este espacio. Al respecto me gustaría agregar que si bien en todos los lugares donde uno se mueve aparece esta famosa dicotomía, observo que somos muchos ( de la llamada clase media ) que en diversos contextos, con una mirada, una palabra, nos damos cuenta de que lado estamos. Creo que nos reconocemos en los silencios, y somos muchos más de lo que nosotros mismos creemos.
    Respecto a lo de los españoles, no tengo amigos argentinos que viven en España, tengo muchos amigos españoles y lo que ellos reciben por sus medios, es el mensaje de la corpo. No entienden mucho, lo que pasa acá. Saludos

  7. Encantado yo, Laura, de que hayas dejado tu comentario acá, que no sólo está expresado con cortesía y corrección, sino con mucha serena y madura inteligencia. Un cordial saludo de este bloguero andalú.

  8. Pues, eres andalú, que no te lo puedo creer. guapo !!!! jjajaj, te cuento que participo de varios grupos de facebook de lectores y la mayoría son españoles. Imagina que en septiembre, voy a Barna a una quedada con un grupo de lectores, luego me voy a conocer a un amigo con el que me contacto desde hace años en Zafra y por último paso por Madrid, y me junto con el grupo de lectores de Rosa Montero. Siempre hacemos video conferencias con los españoles. la verdad que estas gentes se han convertido en una parte muy importante para mí. Saludos !!!!

  9. El odio al kirchnerismo es algo natural de cualquier persona decente normal, es una respuesta de nuestro subconsciente hacia lo que está mal, no hacia otro individuo sino a la actitud, por ejm, lo natural es odiar robar, violar, matar, mentir, o sea podemos definir que kirchnerismo es una actitud compleja formada por varias malas acciones.

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