criminal barack obama

Una opinión (que suscribo) de un defensor a ultranza de la verdad periodística, el bloguero cubano Luis Ernesto Ruiz Martínez, administrador del blog Visión desde Cuba. Sólo quiero añadir por el momento que, sean o no clínicamente enfermos los psicópatas, salta a la vista que el Imperio siempre tuvo corazón, aunque parezca mentira, pero en proceso imparable de putrefacción, hasta que sus malditas aventuras belicistas le pasen la factura definitiva, la que no podrá pagar, la que, no obstante, no le quitará nunca de encima la etiqueta de criminal de criminales.

Dice Luis Ernesto, con toda la razón del mundo:

Con todo desafiante, prepotente y guaposo acaba de confirmar el Premio Nobel de la Paz y emperador de Estados Unidos que lanzará ataques selectivos contra Siria para defender la seguridad nacional de su país y los intereses del pueblo sirio. Barack Obama, el negro que llegó a habitar la Casa Blanca con promesas de cambio no ha hecho otra cosa que seguir la mano dura de Bush. Lo único que ha cambiado es su pelo ahora con más canas.

Es inminente el ataque a Siria. Lo ha confirmado al anunciar que está preparado para iniciar ataques porque ese país es una amenaza para el mundo. Muchos Bla, Bla, Bla caracterizaron su discurso bélico. Nada lo separa ya de su antecesor. Es más de lo mismo, o como leí hace un rato: Obama es el peor de todos. Es un lobo feroz vestido con piel de corderito inocente.

Este es el mundo que nos ha tocado vivir. Mis hijos tendrán que sufrir las consecuencias de la irresponsabilidad de los políticos mundiales que se ríen entre ellos mientras una sola persona puede tomar la decisión de iniciar una guerra que puede acabar con la poca paz que queda en el polvorín del mundo.

El Señor Presidente de Estados Unidos se está riendo de mí, de ti, de nosotros. Ha anunciado que atacará a Siria sin las conclusiones de una Comisión de la ONU que supuestamente investigaba el empleo de armas químicas en Siria. A él, lo sabemos perfectamente, le importa poco lo que diga el informe. Se paró desafiante ante las cámaras de todo el mundo que espera ansioso que ocurra un milagro.

Ha sido claro. Lo mejor es lo que no vimos en la tele: voy a dar la orden para la guerra, atacaré Siria, no enviaré tropas, lanzaré bombardeos, nadie me podrá parar. Es hora de lanzar su guerra, de pasar a la historia con esa mancha en su currículo. Lo dijo con testigos. Obama no tembló al hablar. Su guión está escrito con letras rojas: me voy a la guerra, ¿y qué?

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