el peor imperio de la historia

No existe el totalitarismo democrático ni es admisible la idea de una democracia totalitaria; un imperio jamás encarna el poder popular y la plutocracia sinárquica economicista yanqui se expande por el mundo para tratar de cumplir con las obligaciones marcadas por su Agenda del Nuevo Orden Mundial.

Estados Unidos ya tiene menos de superpotencia económica que de gigante militar. Hay quien sostiene, y es un argumento lleno de sentido, que todas las fanfarronadas de Washington sobre volver a hacer la guerra esconden la soberbia de un régimen que no quiere que la gran moneda dólar pierda credibilidad ante el resto del mundo. Por tanto, y sobre el fundamento de esta premisa, encontramos lógico que Obama, en su calidad de representante de los poderes de hecho que rigen su país, no vaya a renunciar a fabricar más pruebas o a exponer nuevas excusas que intenten legitimar la aventura guerrera antisiria que tanto preocupa y aterra a nivel universal.

Dejo transcrito ahora un análisis publicado en Russia Today acerca de algunos de los principales propósitos imperiales si la muy criminal agresión contra un país de Oriente Medio llega a tener lugar, cosa todavía muy probable desde la perspectiva de nuestro presente.

Siria ha resultado ser el primer país en varios años donde EE.UU. ha sufrido un fiasco, considera el famoso periodista y politólogo ruso Vitali Tretiakov, que subraya que un ataque militar aún es muy posible.

Guerra en Siria

“Washington no ha logrado crear una coalición [a favor del ataque]. EE.UU. no ha conseguido la autorización de Rusia en la ONU y, lo principal, dentro de EE.UU. la gente, cansada de las mentiras de sus Administraciones, duda de la necesidad de atacar Damasco”, constata el politólogo.

“Obama perderá políticamente en cualquier caso: si ataca Siria o si rechaza la idea, porque en cualquier caso demostraría la debilidad de los Estados Unidos”, insiste.

El principal objetivo estratégico de EE.UU. es destruir todas las soberanías nacionales, salvo la estadounidense

Según el analista político, “el rechazo de EE.UU. de derrocar a Al Assad será su mayor derrota política a los ojos del mundo. Así todo el mundo verá que la era de su poder termina”.

Por lo tanto, la decisión de la clase gobernante de EE.UU. no dependerá de la entrega de las armas químicas. Según el experto, lo que preocupa a la clase gobernante es el riesgo de no realizar lo que han planificado y han anunciado al mundo.

“Con un ataque contra Siria empezará un siglo de intentos de destruir las soberanías nacionales, porque el principal objetivo estratégico de EE.UU. es destruir todas las soberanías nacionales, salvo la estadounidense”, declara el politólogo.

“La apuesta de EE.UU. es obvia: obligar a todos a obedecerle, o caerá desde la cima de la hegemonía mundial, donde ahora está tambaleándose en una pierna”, dice el politólogo.

Si gana EE.UU., en el mundo se establecerá el totalitarismo democrático bajo la dirección del gobierno mundial de Washington

El periodista está convencido de que “la clase dominante de EE.UU. decidirá atacar a Siria. No pueden no volver a mostrar su fuerza, poder, su desobediencia a las Naciones Unidas. EE.UU. debe confirmar su dominio en el mundo. En Siria, se puede hacer esto de una sola manera: con un ataque militar”.

“El resultado de esta guerra no es evidente (…). Si gana EE.UU., en el mundo se establecerá el totalitarismo democrático (o la democracia totalitaria) bajo la dirección del ‘gobierno mundial de Washington’. Si EE.UU. no ataca Siria, esto pondrá fin al siglo XX, en cuya mitad EE.UU. fue una de las dos superpotencias y en cuya cuarta parte fue la potencia hegemónica mundial”, afirma el experto que se inclina por la versión de que “EE.UU. atacará Siria”. “Y si Washington ataca Siria, empezará un verdadero siglo XXI, el primer tercio del cual (hasta 2040 – 2045) lo pasará en guerra”, dice.

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