nauseabundo sionazismo

Se conoce que el régimen de Tel Aviv teme otra Intifada, y no es capaz de disimular bien que su noción de paz en la zona es muy particular, pues ni quiere la disolución de la entidad sionista como tal ni parece muy cercano a la actitud de tomar en consideración la constitución de un Estado palestino.

¿La liberación de unos pocos prisioneros políticos, para “contentar” a la “comunidad internacional”, compensa el gesto concedido y dedicado a la derecha más extremista de Israel en forma de construcción de unas 1.500 viviendas para judíos en Jerusalén Este, por ejemplo? Pésima mezcla de “magnaninimidad” con la provocación más grosera?

Así es el jefe de gobierno de un ilegítimo país que, aun con pronósticos hechos de su no lejana desaparición, sigue dando mucha guerra y mucho asco.

Las principales agencias de noticias se hacían eco de lo siguiente:

La Autoridad Nacional Palestina calificó como medidas engañosas la liberación de 26 presos palestinos por parte del gobierno de Israel, asegurando que existe una relación entre esta decisión y la intención de construir y ocupar unidades de asentamiento en Cisjordiana y Jerusalén del Este.

Según medios locales, un funcionario de Israel informó de forma anónima que su gobierno pronto anunciaría planes de construcción de colonias en Cisjordiana y Jerusalén del Este en los próximos meses.

Rami Hamdalah, quien encabezó el comunicado de la ANP, afirmó que uno de sus objetivos es lograr la liberación de todos los presos palestinos, y reiteró que los asentamientos en el territorio ocupado son ilegales. Mientras tanto en Israel, alrededor de 2.000 personas, incluyendo al Ministro de Vivienda, Uri Ariel, protestaron frente a la cárcel Ofer contra la decisión del Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de liberar a 26 presos palestinos, acción que es parte de las negociaciones de paz entre el gobierno de Israel y los palestinos.

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