¿Por qué no entierran vivo a este bicho junto al soldado desconocido que un carajo nos importa?
¿Por qué no entierran vivo a este bicho junto al soldado desconocido que un carajo nos importa?

Otros sentimos dolor en otra parte del cuerpo.

A Mariano no le importan los excesos de la NSA ni los fasciokeynesianos gastos en seguridad militar para pacificar el mundo y hacerlo el paraíso más seguro concebible. Morón de la Frontera y Rota, ambas sobre humillado suelo andaluz, cuentan en la actualidad con la actividad máxima en su historia. De hecho, la segunda es hoy el bastión guerrerista-imperialista más importante de Europa, y no ya el kosovar Camp Bondsteel.

Había que visitar con carácter de urgencia al Emperador, cruzado supremo en la acometida globalizadora neoliberal que arruinará, si no es detenida, a todos los pueblos de la Tierra (ya veremos qué pasa con los alienígenas). Rajoy es el portaestandarte de la impresentable “Marca España”; y como no sólo se puede hablar de toros, fútbol y jamón serrano, pues se exporta un fracaso socioeconómico monumental en forma de éxito para la oligarquía financiera corporativa y de “éxito” para las clases populares que no pueden apoyarse ahora en el bloque socialista europeo que inspirara por decenios lo que se dio en llamar, medio acertadamente, Estado del Bienestar.

Los muertos creados por el aparato genocida yanqui no valen nada, ya sean niños, mujeres o ancianos. Los de Arlington merecen todos los honores, toda vez que USA no ha emprendido jamás una empresa bélica que haya tenido verdadero carácter defensivo. Matar a inocentes es lo que aporta gloria a las todavía poderosas potencias (valga la redundancia) que no admiten más agendas que las suyas propias.

Indudablemente, en el Estado español vuelve el crecimiento y el desempleo comienza a tocar  a su fin. La CEOE, Telefónica, Caixa Bank o Iberdrola no influyen ni en sueños en las políticas económicas que necesitan el vital respaldo de un Presidente que siempre “can” joder más a las mayorías, a esas mayorías que, por más que se indignen, protesten y hasta se organicen muy inteligentemente, en cualquier punto del inmenso mapa del capitalismo más mafioso, corren el serio peligro de ser aplastadas por las fuerzas conjuntas de los que se reparten la tarta a hostia limpia con tal de que dicho pastelazo no quede ni una miga para quienes quieren vivir con dignidad y sin explotar a nadie. ¿Para qué si no tanta base llena de soldaditos más allá de las estadounidenses fronteras?

No se olvidarán el estúpido gallego y la vergüenza con patas de la Norteamérica afroamericana de debatir sobre las realidades cubana y venezolana; no vaya a ser que estas dos independientes y soberanas naciones que continúen destacando como ejemplos para los desheredados de un planeta que quizá esté ante la última oportunidad de evitar que la suprema autodestrucción sea el temible hecho definitivo.

Mr. Marshall le dio la bienvenida, con no poco desdén, al virrey de las Españas en que la mierda se viste con ropa de lujo y la paciencia de los oprimidos ha pedido factura anticipada de su sepelio en alguna funeraria.

Anuncios