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¿La última noche de Burgos?

El pepero alcalde, que tan buenas migas hizo con un constructor condenado por corrupción urbanística, ha mostrado sobre su piel de lobo el aspecto demagógico de un cordero que dice amar la paz y la concordia ciudadanas por encima de remodelaciones en el término municipal que dicho “centrista” gobierna, pero que no rige en soledad. Hablar de paralización temporal de las obras no implica que se tenga que cantar victoria ahora mismo. ¿Ha llegado la paz, o sólo una relativa calma?

En un grupo de Facebook llamado DEMOCRACIA EFECTIVA EN ESPAÑA una colaboradora que firma como Karlota Serrano ha dejado escrito esta misma mañana un testimonio de lo que ha ocurrido en las calles burgalesas recientemente y sobre lo que los grandes medios ni media palabra dijeron.

Habrá quien diga que estamos ante una exageración, y habrá quien diga que esto es la verdad pura, pero en cualquier caso dejo transcritas las palabras que he leído para que se comprenda mejor que no hay que viajar mucho por y desde la Piel de Toro para ir sabiendo y comprendiendo qué es un Estado policial.

El blog de Carlota es http://notelotomescomoalgopersonal.blogspot.com.es/2014/01/es-mentira-todo-es-mentira_14.html

“¡ES MENTIRA, JODER! ES MENTIRA. Todo lo que se está diciendo es mentira, joder. El nivel de manipulación y censura es increíble. Es vergonzoso y vomitivo el límite al que se está llegando. Los medios de comunicación hablando de que esta noche todo está más tranquilo, de que no está pasando nada. Y se está liando como nunca en Gamonal maldita sea. La represión está siendo brutal. El barrio es una auténtica ratonera a esta hora. Una batalla campal. Antidisturbios venidos ni se sabe dónde en cada puta esquina. Repartiendo a todo lo que se mueve. Gente corriendo por todas partes. Sin salidas. Ruidos de pistolas de goma. Bomberos y ambulancias. Policía secreta. Policías entrando en los portales y acorralando a gente para sacar a los que se esconden. Policías nacionales camuflados en garajes y callejones. Policías locales indicando a la gente por dónde salir corriendo. Personas que están en el lugar inadecuado en el momento menos oportuno y terminan levantando las manos. Gente corriendo por todas partes. Detenidos sin razón como cabezas de turco. Detenidos de Burgos, todos. Jóvenes arrestados con sus padres tirando de ellos para que no se los lleven. Se está pidiendo pena de cárcel preventiva para gente que ni tiene antecedentes penales. Con fianzas de miles de euros. Golpes en comisaría y fuera de comisaría. Encapuchados sin capucha. Vecinos quitando el micrófono a periodistas que se llenan la boca con mentiras. Televisiones que sólo enchufan la cámara cuando acaba la manifestación y empieza la movida. Gente corriendo por todas partes. Contenedores incendiados. Pero ni un solo coche calcinado como se está diciendo. Ni un comercio afectado. Portales abiertos con felpudos sujetando la puerta para que la gente pueda entrar. Vecinos acogiendo en sus casas y en sus locales a manifestantes que huyen de los antidisturbios. Gente corriendo por todas partes… Nunca he visto tanta rabia, tanta ira. Tan poco miedo. Tanta unión. Nunca había sentido hasta este punto la rabia del pueblo. La rage du peuple. Nunca en mi vida me ha latido el corazón como lo está haciendo ahora. Nunca creí que llegaría a ver esto en mi ciudad. Ayer tres mil manifestantes. Hoy más de cinco mil. No mil. Y mañana más. Seguro. Ancianos, niños, adultos, jóvenes, chavales. Se ha declarado un toque de queda inexistente y se está obligando a la gente, bajo amenazas, a meterse en casa. Ojalá tuviera los huevos y el valor que tienen muchos. Ojalá consigamos lo que nos merecemos, una ciudad libre de mafia. Una mafia que se parte el culo desde casa mientras miles de ciudadanos se juegan el tipo peleando por lo que es suyo. O igual ya no se lo están partiendo tanto… No somos delincuentes, no somos etarras, no somos de ultraizquierda, no somos radicales, no somos gentuza. No somos rojos, no somos azules. No somos nada de lo que se dice en los medios de comunicación. Somos vecinos, joder. No sólo de Gamonal, de todo Burgos. Somos sólo vecinos que no merecemos que nos sigan tratando peor que tratan a los terroristas. Se necesita colaboración urgente de todos, de España entera, porque esto huele demasiado a dictadura. Es ahora o nunca. Si en cada ciudad se prende la misma mecha, no pueden con todos. Ellos tienen la cifra, pero nosotros somos más fuertes. Nosotros somos el número. Recuerda. Ahora. O nunca. ¡¡¡COMPARTE Y DIFUNDE LA VERDAD!!!”

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