victimas de la guerra

En noviembre del año pasado la Organización de las Naciones Unidas había exigido al Estado español una investigación de los desaparecidos durante dicho período de injusticia y dolor.

La visita a la que se refiere el titular de esta entrada tendrá lugar del 21 de enero al 3 de febrero. De Greiff señaló en un comunicado que “los mecanismos de justicia transicional no tienen como fin abrir heridas del pasado, ni están animadas por un espíritu revanchista”.

De Greiff agregó que esas medidas “buscan remediar el legado de abusos que afectaron a cientos de miles de víctimas”.

Este experto de Naciones Unidas estará en Madrid, Andalucía, Cataluña y Galicia, y se reunirá con representantes del Estado y de la sociedad civil, así como con familiares de las víctimas.

De Greiff se centrará en las medidas adoptadas en favor de la verdad y la memoria, la rendición de cuentas, el acceso a la justicia, y la reparación integral de las víctimas y sus familiares.

La justicia transicional se refiere al conjunto de medidas judiciales y políticas que diversos países han utilizado como reparación por las violaciones masivas de derechos humanos, entre las que figuran las acciones penales, las comisiones de la verdad, los programas de reparación y diversas reformas institucionales.

Además, hablando de crímenes del fascismo en el Estado español, inclusive después de finalizada oficialmente la oficialmente llamada por algunos o muchos “Guerra Civil”, es oportuno recordar que en octubre de 2013 la Justicia argentina admitió a trámite una querella por el asesinato de Lluís Companys, importante personalidad política catalana víctima de la colaboración fascista hispano-francesa durante la primera etapa de la Segunda Guerra Mundial. Ya en 2004, a punto Rodríguez Zapatero de ser investido Presidente del Gobierno, fue solicitado por parte de un diputado de las filas de ERC que el Estado español pidiese perdón por el fusilamiento del que fuera President de la Generalitat catalana en los años de la Segunda República Española.

¿Cuándo entenderá todo el mundo que son demasiadas aún las cuentas aplazadas como para considerar “transición democrática” lo que no fue sino, básicamente, una operación cosmética de cambio superficial o postizo de un régimen que no ha empoderado a los trabajadores, sino que ha mantenido a la misma oligarquía tradicional en su despiadada cúpula?

No será muy “radical” la ONU si no tiene bien clara la realidad de este estado de cosas.

(Para elaborar este post han sido consultadas las principales agencias de prensa europeas, entre ellas Europa Press. Las opiniones, independientes de la noticia, que aquí se expresan son de El Revolucionario Escarlata.)

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