MITOLOGÍA MONÁRQUICA Y REPUBLICANA: LA CUESTIÓN ESPECÍFICA ESPAÑOLA

Imagen de The Scarlet Revolutionary y firmada por él
Imagen y texto firmados por The Scarlet Revolutionary

Pido que mis opiniones vertidas aquí se deslinden de los hechos probados en el texto que redacté porque me lo exigían, como de costumbre, sesos, patata y tripas.

Para efectuar este análisis, que no debería pecar de exceso de extensión, El Revolucionario Escarlata dejará esta vez aparcada su defensa del soberanismo socialista andaluz; se ceñirá a abordar el tema en el que un apreciable sector de la población de su entorno piensa (lo exprese o no por algún medio reconocible desde fuera) desde una perspectiva fundamentalmente jurídica, lo cual no quiere significar que el autor de esta entrada vaya a caer fácilmente y de modo acrítico en un leguleyismo forjado en su discontinua etapa universitaria. De lo que se trata, de hecho, es de realizar precisas aclaraciones constitucionalistas, añadidas a relevantes detalles históricos, periodísticos y aun filosóficos que en el Estado español (asimismo en el extranjero, en no pequeña medida) eliminen la confusión en quienes como observadores asisten a debates sobre la forma política presente de España y de cara al futuro inmediato.

Y acá es donde el común de los súbditos españoles, mal llamados ciudadanos, anda más liado: en conceptos y diferencias entre términos mal explicados que se encuentran contenidos en la Carta Magna vigente.

En primer lugar, es preceptivo clarificar que la “Nación” española no es una Monarquía constitucional, sino una parlamentaria. Esto es importante distinguirlo, por cuanto si estuviéramos ante el primer supuesto, el Rey, Jefe del Estado en cualquier caso, estaría investido de importantes facultades de control sobre el Poder Ejecutivo y sería algo o mucho más que una figura decorativa institucional. Muy por el contrario, es España un régimen monárquico en el que el Poder Legislativo se ocupa, entre otros menesteres, de regular y supervisar las funciones y actuaciones del Monarca, y el mismo se halla bajo los controles parlamentario y gubernamental.

Es más, el artículo 56.3 de la Ley Fundamental de 1978 confiere al Borbón y a sus herederos al trono inviolabilidad e irresponsabilidad ; la propia Constitución (art.56.2 en conexión con el 65.2) deja fuera de toda duda que exclusivamente las personas autorizadas por su cargo y posición a refrendar los actos regios responden de los mismos, salvedad hecha del nombramiento y del cese de los miembros civiles y militares de la Casa Real.

Pero he aquí que la Constitución en vigor hace referencia en el artículo 1.3 al modelo político del Estado español; ello no equivale a tipo de Gobierno, digan lo que digan los politólogos inexpertos. El Rey no es ni ha sido un poder estatal, sino apenas un símbolo colocado por encima de los poderes del Estado, con el objetivo de encarnar valores tradicionales y caducos tendentes a ofrecer la imagen de un emblema sólido, inspirador de cohesión y estabilidad.

Nada más lejos de la justicia histórica; el proceso constituyente que arrancó tras la muerte del fascista Francisco soslayaba la legitimidad de aquello echado abajo por una rebelión militar en 1936.

Y es que fue la Constitución republicana del año 1931 la que prohibió expresamente en una parte de su articulado que los Borbones, una vez fuera de España (por aquel entonces se habían largado Alfonso XIII y familia), regresaran a este país, pues el desprestigio y el desgaste acumulados por la mencionada dinastía desde los tiempos que siguieron al final de la Guerra de Sucesión estallaron en un contexto en que la conciencia mayoritaria de las clases populares, del pueblo trabajador, iniciaba una fase de maduración y empezaba a creer en sus propias fuerzas y en su propio poderío.

Con el sangriento triunfo del fascismo y la permanencia en su versión dura de éste durante prácticamente 40 años, España fue reino sin líder máximo coronado, con un jefazo que no dudó en atribuirse prerrogativas y ventajas semisacras que vieron su continuidad en su heredero directo: Juan Carlos I.

Impuesto J.C. por Washington, y acatado por Madrid, había que prolongar y blindar la vida de ese Reino, con corona esta vez, con un juramento previo sobre las Leyes Fundamentales franquistas, auténtica Constitución material del atrasado país. Sobre la base de esta legalidad franquista sin Franco se celebraron unas elecciones reformistas, al amparo de una Ley impulsada en teoría por el Presidente del Gobierno Adolfo Suárez y aprobada en 1976, de las que surgiría un Cuerpo Legislador bicameral que acabaría originando la creación de una Asamblea Constituyente (apoyada en su formación por el reglamento de las reaccionarias Cortes anteriores) cuya membrecía no fue elegida directamente por el pueblo.

En realidad, la Constitución sometida a referéndum fue ofrecida para su aceptación o rechazo en un solo bloque, no por paquetes sometidos al escrutinio popular uno a uno. Y puesto que la misma Ley para la Reforma Política amparada, como se ha dicho, por la legalidad fascista no preveía la reinstauración republicana en España, la readmisión borbónica oficial y solemne inauguró una temporada, en la cual seguimos viviendo, que es la de la Segunda Restauración, con la misma estirpe al frente, claro. Pésimo homenaje a asesinados, represaliados y exiliados. Eso sí, decir que eres republicano y monárquico a la vez es “enemigo” de la absurdidad. Lo mismo que decir que el gobierno de un individuo es compatible con el de ese “soberano demos” que tiene por soberano al Capitán General de las Fuerzas Armadas.

Es cierto, como reconocen las más perspicaces cabezas, que el espíritu caudillista continúa bien vivo en el linaje que conserva y retiene el monopolio de la máxima representación internacional de la “Marca España”. El Rey que reinó sin gobernar hizo pública una abdicación probablemente fraguada desde mucho tiempo atrás. Llevábamos razón los que hace dos años por lo menos nos dimos perfecta cuenta de que el deterioro de la figura juancarlesca magnificado por los grandes medios “patrios” de propaganda y desinformación no tenía otra finalidad que la de vendernos la necesidad artificial de regenerar la institución monárquica. Si el padre era presentado como un juguete roto, había que provocar que nos encariñásemos con el hijo, hoy a punto de suceder al progenitor, sin mérito ni capacidad conocidos.

Al final tendremos dos Reyes, dos Reinas consortes, una nueva Princesa de Asturias y la prolongación de los títulos nobiliarios. La Reacción hispánica cabalga hacia atrás, pretendiendo hacer del anacronismo escandaloso la cumbre del “progreso”. No ha aprendido las lecciones de Austria.

Para quienes nos consideramos adscritos a la doctrina marxista-leninista, no es del todo negativa, como punto de partida de una revolución orientada al socialismo, una genuina democracia formal, por muy burguesa y liberal que ella sea.

Sin embargo, y es el momento de resaltar otra falacia de la Norma Fundamental imperante, no es el Estado español democrático, ni material (cosa obvia) ni formalmente. Esto último lo demuestra el hecho de que la ruptura con el modelo anterior no haya existido en ningún plano, menos aún en el económico-empresarial. La operación cosmética pretenciosa que consiste en dar apariencia democrática a lo que no lo es debe recordarnos que el neofranquismo que nos domina es pura continuidad de lo que fue retocado por requerimientos coyunturales. No hubo Transición entonces, regrabemos y reproduzcamos este mensaje; no vamos hacia otra ahora. Nos encarrilan hacia una nueva Transacción, esta vez mediante la veda del diálogo.

El testigo recogido por el inminente Felipe VI es un trágala, viscoso cual sapo, que sí o sí habremos de soportar, al menos, a corto plazo. Se equivocan personalidades como Pablo Iglesias, Alberto Garzón o Viçenç Navarro cuando cimientan su discurso en la naturaleza “democrática” limitada del régimen. La dictadura de la burguesía oligócrata no ha dejado de imponer sus rígidas leyes: la de la conveniencia y la de la defensa a ultranza de sus intereses de clase.

El arco parlamentario español lo componen fuerzas reaccionarias, fuerzas moderadas/”centristas” y fuerzas que dicen ser de izquierdas no dispuestas a satisfacer las aspiraciones transformadoras de las masas revolucionarias, aquellas conscientes de que la voluntad de los pueblos no puede ser representada, de que las urnas no son garantía de poder popular y paz social y de que la calle hace muy mal si verdaderamente se decide a entregar un cheque en blanco a unas Cámaras que aborrecen los foros asamblearios y participativos, y que se perpetúan merced a una ley orgánica diseñada a la medida de las mezquinas minorías opresoras, bajo insignias españolistas y nacionalistas periféricas. En eso los grupos hegemónicos están de acuerdo. No son republicanos, sobre todo, porque se caracterizan por inclinar la balanza hacia el lado de la “Res Privata”.

El pactismo de hace 36 años no quiere autodestruirse y no quiere que lo destruyan. Se niega a que el pueblo defienda y salve al pueblo. Se elevaron en su momento a profano altar la inquebrantable “unidad e indivisibilidad” de España y el Capitalismo como el único modo productivo posible y viable. Pueblos rehenes de fondos monetarios y de troikas, prisioneros de ocupantes militares extranjeros que acechan y tantean el terreno desde sus instalaciones “compartidas”, aquejados de insuficiente politización y distraídos sin descanso por insultos a la inteligencia proferidos desde la maquinaria perversa que provoca adicción al consumo, no son pueblos que tengan fácil, en principio, fijar el destino final de su viaje.

Lo que no tienen difícil, y de ahí la aplastante censura que privilegia voces afectas al agujereado régimen, es identificar lo que no quieren seguir tolerando, pese a argumentos machacones repetidos por los aparatos de persuasión engañosa.

La meta última, digámoslo de nuevo, no es la conquista del Estado por los explotados para (re)implantar una República burguesa, mas no cabe duda alguna de que el franquismo reformado, patriotero cuando toca y reptil cuando le corresponde, no resiste el peso conjunto de la lógica y la reivindicación no por antigua envejecida.

Nuestra esperanza mayor no es ser un Imperio como los USA, ni imitar a monarquías “molonas” como la británica o la sueca (que no sobresalen por oponerse al expolio de recursos de terceros países). Nuestra propia vía la trazaremos organizados, con el menor número de intermediarios, sin consideraciones genéticas ni sexistas, ni electoralismo sujeto a órdenes de grandes corporaciones. Cuanto más predomina el Capital, menos creíble es hablar de Democracia.

¿Vemos clara las naciones y los pueblos hispano-europeos la desemejanza entre estar en la izquierda del… y estar a la izquierda del…?

Nadie es más que nadie. Nadie está en posesión de la razón plena ni es sensato creer en perfecciones a las que no arribar. No quiero hablar, aunque a veces lo parezca, a nombre de todos; ni siquiera en nombre de quienes comparten mis ideas.

Lo único que deben permitirme es necesitar que todos seamos cada vez un poco más libres, que no nos lleven más de la mano y que la sociedad más racional que imaginar podamos sea producto de nuestro insistente denuedo.

Sugiero que no adoptemos una posición equidistante y cómplice cuando se nos plantee elegir entre Monarquía y República como opciones igual de respetables. Merece respeto la voz que aboga por la supresión de la negación de la igualdad de oportunidades, no la que apuntala lo peor de un pasado que anhela su inamovilidad en el espacio-tiempo.

El derecho al pataleo es muy burgués, lo admito. Lo que pasa es que de momento me valgo de él para desahogarme. No me queda otra.

¿Le pasará al señor De Borbón Y Grecia lo mismo que le ocurrió al Rey Caballero, Don Amadeo de Saboya? Si así fuera, muchos saldríamos ganando, o perdiendo menos, sin tener que traer a nuestra memoria sangrientas estampas de patíbulos.

¡Salud!

SE CONMEMORA EL 70 ANIVERSARIO DEL DÍA D, PERO FUE STALIN EL GRAN VENCEDOR DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

J. Stalin

“Stalin es un hombre de imponente personalidad, apropiado a la época sombría y tormentosa que le ha tocado vivir” (Churchill)

Introducción

Con motivo de la celebración de los 65 años del triunfo de los aliados sobre las hordas hitlerianas, los historiadores modernos no acaban de ponerse de acuerdo sobre la importancia de la participación de la URSS y la acertada, inteligente y valerosa dirección de José Stalin, el verdadero vencedor de la segunda gran contienda mundial.

Pocas figuras históricas han sido tan debatidas, vilipendiadas, ofendidas o exaltadas como la figura de José Stalin. En el 2008 en Rusia se realizó una encuesta para definir el personaje más importante en la historia de Rusia y a Stalin le arrebató el primer puesto un príncipe medieval, Alexander Nevski (año 1220), líder ruso y santo de la iglesia ortodoxa, que luchó contra los suecos, teutones y tártaros que amenazaban la ciudad de Nòvgorod. Pero fuè el propio Stalin quien se encargó de exaltar a Nevski en las vísperas de la II Guerra Mundial, pues encargó al director Sergio Eisenstein para que rodara una película sobre él. Ninguna persona, institución o nación vive el presente absoluto: “La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos” (1)

-La Rusia de 1917. El levantamiento en octubre de 1917, acontecimiento benigno y sin efusión de sangre, fuè seguido por una cruenta guerra civil y la intervención extranjera duró casi 3 años. La Rusia que encontraron los Bolcheviques venía siendo gobernada por una casta política, los zares, por más de 300 años. Con una extensión de más de 22 millones de kilómetros cuadrados, con más de 120 millones de habitantes, 10 ciudades de estilo occidental y miles de pequeños pueblos y caseríos, extendidos en una inmensa estepa, ocupadas por tribus, clanes , muchos de ellos todavía en el feudalismo. En Rusia se abolió la servidumbre en 1861; El gran territorio estaba compuesto por más de 25 nacionalidades y 40 dialectos.

-La formación teórica de Stalin. Nacido en 1879, Tiflis, Georgia, en el hogar de un zapatero y una campesina analfabeta, la cual lo educó y le entregó afecto y cariño, realizó todos los esfuerzos para matricularlo al seminario de los Jesuitas, la única oportunidad de acceder a la educación ya cultura que tenia la gente humilde. Cuando Emil Ludwing le pregunta “¿Qué lo empujo a usted a la oposición? ¿Quizá los malos tratos de sus padres?, Stalin responde: “No; mis padres eran gente sin fortuna, pero no me trataron mal. En el seminario religioso en que estudiaba entonces era otra cosa. Como protesta contra los malos tratos y contra los métodos jesuíticos empleados en el seminario, me dispuse a convertirme en un revolucionario, en un adepto del marxismo como una verdadera teoría revolucionaria, y esto soy en efecto” (2). En el seminario estudio, leyó, cantó y escribió; de esa época se recoge uno de sus poemas:

I

Cuando la deslumbrante luna llena

Vaga por la bóveda celeste

Y su luz, resplandeciente,

Empieza a temblar en el horizonte azul;

II

Cuando la silbante canción del ruiseñor

Comienza a gorjear suavemente en el aire,

Cuando la nostalgia de la flauta

Vuela por encima de la cumbre de los montes;

III

Cuando el manantial agreste frenado por un dique

Vuelve a encontrar la senda y corre,

Y el bosque, despertado por la brisa,

Empieza a agitarse y a estremecerse;

IV

Cuando el hombre desterrado por su enemigo

Vuelve a ser digno de su país oprimido

y cuando el enfermo, privado de la luz,

Empieza a ver de nuevo el sol y la luna;

V

Entonces yo también, un oprimido, veo que la bruma de la tristeza

Se desgarra y se levanta y de pronto retrocede;

Y las esperanzas de una buena vida

Se abren en mi corazón desdichado.

VI

Y arrastrado por esa esperanza,

Veo cómo mi alma se alegra y mi corazón late apaciguadamente.

¿Pero es cierta la esperanza

Que me es enviada en esos momentos?

SOSELO

(IOSIF STALIN)

Escribió un texto que Lenin admiraba y aceptaba con gusto: “El marxismo y el problema de las nacionalidades”, información que le serviría para desempeñarse como Comisario de Nacionalidades. También se le recuerda por temas muy importantes como: “Sobre los fundamentos del Leninismo”, “Sobre el materialismo dialectico y materialismo históricos”, “El discurso en el Octavo Congreso del Partido Comunista, relativo a las constitución de 1.936”. Los problemas económicos del socialismo en la U.R.S.S.

La persona que para la época de Stalin hubiera leído las obras completas de Marx y Engels y las obras completas de Lenin, en caliente, podía considerarse con una solida y una profunda formación política, social y económica.

El político

Stalin tenía una excepcional sensibilidad para captar todas aquellas corrientes sicológicas ocultas que se movían dentro y alrededor del partido comunista, aquellos deseos no explícitos que los militantes cargaban, él se erigió en su portavoz. Taciturno de por sí, era insuperable en el arte de escuchar pacientemente a los demás. “En ocasiones se le veía en un rincón de una escalera, fumando su pipa y escuchando imperturbable por 1 ò 2 horas a un interlocutor agitado”.

Con una visión global de la política, en especial de la geopolítica, con mentalidad oriental, tenía una perspicaz visión de la importancia del oriente en la revolución mundial “No olvidéis el oriente… porque se debe comprender de una vez para siempre la verdad de que el que desee el triunfo del socialismo, no debe olvidar el oriente”. (3)La Revolución China (1949) demuestra la justeza de esta tesis.

Hitler había anunciado años atrás la necesidad de invadir a la U.R.S. S, por las siguientes razones: a) Arrebatarle las zonas más occidentales de Bielorrusia y Ucrania e instalar allí colonos alemanes y someter a su servicio a población rusa. b) Reducir a polvo a los bolcheviques y el Estado proletario c) Extinguir de la faz del mundo a los judíos (4).

Pocas acciones de Stalin han dado lugar a tan enconadas y apasionadas disputas como las relacionadas con la Alemania Hitleriana entre los años 1939 – 1941. Algunos lo acusan de inmoral y entreguista por haber firmado el pacto comercial y de no agresión denominado Molotov – Ribbentrop. Indiscutiblemente el mejor discípulo que tuvo Lenin fuè José Stalin. Por su cabeza pasó muchas veces el recuerdo de la asquerosa y humillante paz de Brest-Litovsk (28 noviembre de 1917), firmada por los bolcheviques y defendida con tenacidad por Lenin. Al firmar el Pacto De No Agresión con Hitler trató de ganar tiempo, espacio y moral, aplicó en toda su extensión el principio leninista de que “ES PREFERIBLE UNA PAZ FLACA A UNA GUERRA GORDA “. Un político revolucionario tiene que saber negociar y “maniobrar” con destreza.

El estadista

Cuando los bolcheviques asaltaron la fortaleza zarista se presentó un fenómeno especial en la historia de la gobernalidad de los estados: pocos hombres han conocido una transición tan rápida y profunda de la oscuridad, la pobreza y la persecución, al poder y la fama… “Lenin confesó irónicamente una sensación de mareo causada por esa transición, después de quitarse el maquillaje, la peluca y las grandes gafas, y sentirse gobernando al gran estado Ruso”.(5)

Stalin tenía una capacidad asombrosa de trabajo y organización, llegó a concentrar en sus manos el Comisario de las Nacionalidades, Comisario de la Inspección de Obreros y Campesinos, miembro principal del Politburó, Secretario General del Comité Central y Director General de la Comisión Central de Control.

En los 5 años de la II Guerra Mundial, por su escritorio pasaron los problemas de la mitad del mundo civilizado y con una dedicación, paciencia y una tenacidad única atendió un número infinito de asuntos. Desde allí dirigió la más extraordinaria y portentosa operación: Movilizar más de 1360 plantas industriales desde la Rusia Occidental a Ucrania, los Urales y Siberia. Esta operación fuè, en resumidas cuentas, la que le permitió a Rusia ganar la II Guerra Mundial (6).

El economista

A finales del segundo plan quinquenal y comienzos del tercero (1937-1938), tenemos los siguientes datos, nunca antes conocidos en Rusia:

  • Obreros y empleados: de 11.5 millones a 27 millones
  • Médicos: de 20.000 a 105.000
  • Ingenieros y agrónomos 38.000 a 111.000
  • Producción de electricidad: de 6 a 40 billones de kwh.
  • Carbón: de 30 a133 millones de toneladas
  • Petróleo: de 11 a 32 millones de toneladas.
  • Acero: de 4 a 18 millones de toneladas
  • Vehículos de motor: de 1400 a 211.000
  • Camas de hospitales: 175.000 a 618.000
  • En 1914 había 8 millones de escolares y en 1938, 31.5 millones.
  • En 1913 había 112.000 universitarios y en 1.939, 620.000
  • Bibliotecas públicas: en 1913, 640 libros por cada 10.000 habitantes y en 1.939, 8.600 libros.
  • En 1.938 se terminaron `de construir 81.2 kilómetros del Metro más hermoso del mundo, denominado “El palacio subterráneo”.

Demostró que el sistema socialista de producción y distribución del excedente económico es mil veces superior a otros sistemas.

El militar

A los 64 años de edad, en 1943, le fue entregado su primer rango militar: mariscal de los ejércitos soviéticos. Esta famosa distinción le fuè otorgada después de la batalla de Stalingrado, la cual inició el derrumbe y entierro del nazismo. Sin ninguna formación académica en lo militar, es considerado por muchos teóricos como uno de los más grandes militares del siglo XX y el gran vencedor de la II guerra mundial. Tuvo el valor, la inteligencia y la decisión de oponerle resistencia a la maquinaria de guerra más brutal y asombrosa que conoció el siglo XX: los ejércitos Hitlerianos. Stalin se curtió en la guerra civil Rusa y tuvo una participación destacadísima en la defensa de Tsaritsin (Stalingrado).

“Ante los avances alemanes, el general Stepanov sugirió que el camarada secretario general debería abandonar Moscú con su cuartel general, para seguir dirigiendo la guerra desde la retaguardia. Indignado, Stalin respondió a su interlocutor: “- Camarada, ¿Tienen palas?. Sí, hay palas. ¿Qué quiere que hagamos con ellas? Vayan cavando tumbas. La Stavka no abandona Moscú, yo no me muevo de Moscú y el Estado Mayor de Zhukov no se mueve de aquí”.(7) Trasladó su oficina personal para la estación del Metro, MayakòvsKaya. Este hecho fuè uno de los golpes psicológicos más importantes, en el aspecto positivo, para los ciudadanos de Moscú y de toda Rusia.

Mensaje personal del presidente (de Estados Unidos) para el señor Stalin. 22 de febrero de 1943.(8)

En nombre del pueblo estadounidense, quiero comunicar al Ejército Rojo, en su XXV aniversario, nuestra profunda admiración por sus logros, que no tiene parangón en la historia.

Durante meses, a pesar de las tremendas perdidas de recursos humanos, pertrechos, transporte y territorio, el Ejército Rojo impidió la victoria de un enemigo sumamente poderoso. Lograron contener su avance en Leningrado, en Moscú, en Voronezh, en el Cáucaso y, al fin, en la gloriosa batalla de Stalingrado, el Ejército Rojo no sólo derrotó al enemigo, sino que emprendió la gran ofensiva que todavía prosigue por todo el frente desde el Báltico hasta el mar Negro. La retirada forzosa del enemigo ha supuesto para los alemanes un alto coste de vidas humanas, pertrechos y territorio, además de su desmoralización.

Tales logros solo se pueden conseguir con un ejército con un liderazgo fuerte, una organización solida, un entrenamiento adecuado y, ante todo, la determinación de derrotar al enemigo, por mucho sacrificio que requiera tal empresa.

Al mismo tiempo, deseo rendir homenaje al pueblo ruso que nutre el Ejército Rojo de hombres, mujeres y pertrechos. Ellos también dedican todo su afán a la campaña bélica y se sacrifican al máximo.

El Ejército Rojo y el pueblo ruso han encauzado a las fuerzas de Hitler hacían la derrota y se han ganado la admiración del pueblo de Estados Unidos.

Roosevelt.

Conclusión

La figura de José Stalin es inmensa, subyugante y de una importancia histórica indiscutible. Una vida tan larga y de tan intensa actividad no puede estar desprovista de incidentes, pequeños o grandes, que dan pie para todo tipo de comentarios. El incidente del reverendo S. Orlemanski, la no atención a Varsovia cuando era devastada por el salvajismo nazi, o el incidente personal, intimo, del suicidio de su querida esposa Nadia Allilùyeva.

“La tarea de mi vida, es la elevación de la clase obrera. Esta tarea consiste en fortificar, no un Estado nacional sino un Estado socialista, para el triunfo de los trabajadores del mundo entero. Si cada uno de mis actos no contribuye a fortificar este Estado, mi vida no tiene razón de ser”. (9).

La razón más profunda de el triunfo de Stalin y del respaldo que tenia de casi toda la nación era que ofrecía un programa positivo y nuevo de organización social, fuè un gran transformador, prospectó una sociedad nueva, nunca antes vista en la historia de la humanidad. Stalin recibió la Rusia Zarista con arados de piedra y la entregó, al final de su vida, con centrales nucleares.

“Por primera vez en la historia de la humanidad, en la constitución de la URSS de 1936 a cada ciudadano se le garantizaba un mínimo social, que podríamos sin exagerar denominar grandioso: el derecho al trabajo y el descanso, la educación gratuita, la asistencia sanitaria gratuita, el derecho a la vivienda y a las prestaciones sociales en la vejez en caso de pérdida de la capacidad de trabajo”.(10)

Al igual que Cromwell, como protector de Inglaterra, o Napoleón como impulsor y defensor de la revolución burguesa, Stalin fuè el gran guardián y custodio de la Revolución de Octubre.

Bajo su gobierno y dirección el mundo asistió a un espectáculo de transformación social que no se asemeja a ninguna revolución anterior: de la miseria y el estancamiento pasó al crecimiento; de la decadencia y la barbarie pasó a la cultura y al desarrollo espiritual de su pueblo; triunfó la razón sobre superstición y el mito; la vida sobre la muerte; la paz sobre la guerra.

Los errores son inevitables en cualquier actividad humana.

La historia debe juzgarlo por sus grandes hechos y no por las mezquindades y deficiencias que todos los humanos poseemos.

Bibliografía

1- EL DIECIOCHO BRUMARIO DE LUIS BONAPARTE, C Marx.

2- ENTREVISTA EN EL KREMLIN, Emil Ludwing, biógrafo Alemán.

3- STALIN, Isaac Deutscher. Extensa, completa y polémica biografía.

4- A SANGRE Y FUEGO, Manuel Florentín, revista No. 70, la II Guerra Mundial.

5- STALIN, Isaac Deutscher.

6-¿POR QUE GANARON LOS ALIADOS?, Richard Oviery (Profesor de historia moderna de colegio king de Londres)

7- A SANGRE Y FUEGO, Manuel Florentín, revista No. 70, la II Guerra Mundial.

8- QUERIDO MISTER STALIN, Susan Butler.

9- ENTREVISTA EN EL KREMLIN, Emil Ludwing, biógrafo Alemán.

10- STALIN REVOLUCIONARIO Y PATRIOTA, Gennadi Ziuganov. Actual presidente del Comité Central del Partido Comunista de Federación Rusa.

PRINCIPALES TEXTOS CONSULTADOS:

1-ENTREVISTA EN EL KREMLIN, Emil Ludwing, biógrafo alemán.

2-LLAMADME STALIN, Simón Sebag Montefiore

3-LA LOCURA DE STALIN, Constantine Pleshakov

“Relato electrizante que explica minuto a minuto los primeros 10 días de la invasión de Alemania a la URSS”… Este libro desde la primera página hasta la penúltima es una burla a la actitud y acciones de Stalin en estos días. El autor en la última hoja entrega sus armas y tiene que aceptar que el trabajo, la organización y dirección de Stalin fueron, en lo fundamental, absolutamente correctas. Todos los historiadores coinciden en que la invasión de Rusia el 22 de junio de 1.941 fuè un golpe muy duro para Stalin. Le produjo un gran desconcierto y humanamente se sintió muy vencido, pero recordó aquella frase de Marx en el 18 del Brumario que “Ni a la nación ni a la mujer se le perdona la hora de descuido en que cualquier aventurero ha podido abusar de ella por la fuerza”. Se repuso de la miserable condición, enfrentó el enemigo hasta derrotarlo y entrò triunfante a Berlín el 07 de mayo de 1945.

4- QUERIDO MISTER STALIN, Susan Butler. “Querido Mr. Stalin es la fascinante correspondencia entre los dos hombres más poderosos de la tierra en un momento histórico. (…) nos ofrece el rostro intensamente humano de dos colosos políticos. El resultado es un libro apasionante que será lectura obligada para los investigadores de la Gran Alianza y todos los interesados en la Segunda Guerra Mundial “.Simón Sebag Montefiore.

Las cartas No. 300, 301 y 302, en mi opinión, son de una belleza y profundidad excepcionales, relativas al incidente de Berna, promovido por Churchill y manejado y resuelto con sinceridad e inteligencia por Stalin. Después de la muerte del Presidente Roosevelt, 12 de abril de 1945, lo reemplaza Harry Truman y desde este mismo momento expone su condición anticomunista y se une en ésta retórica a Churchill. El 06 de marzo de 1946, W.Churchill, pronunció un discurso en Fulton, Missouri, donde señaló que se cernía sobre Europa un “telón de acero”. El 13 de marzo se publicó en Pradva, la respuesta de Stalin, que calificó el discurso de Churchill como “Un acto peligroso, calculado para sembrar las semillas de la disensión y obstaculizar la colaboración entre las naciones aliadas. Ha dañado la causa de la paz y la seguridad. El señor Churchill ha adoptado la postura propia de un belicista”. Se inicia la Guerra Fria.

5- STALIN, Isaac Deutscher. Extensa, completa y polémica biografía

6- OBRAS COMPLETAS, Lenin

7-OBRAS ESCOGIDAS, Stalin

8- OBRA ESCOGIDA, Churchill. “No conozco ningún otro Gobierno que cumpla su palabra, aún a su pesar, con mayor firmeza que el Gobierno soviético de Rusia”

(Autor: Diego Vanegas Jaramillo 23 mayo 2010)

(Fuentes: www.monografias.com y Comunidade Jósef Stalin)

VEINTICINCO AÑOS DE UNA “MASACRE” EN LA PEKINESA TIAN AN MEN

Esta imagen, en sí misma, desmitifica todas las trolas que nos contaron y que todavía nos repiten
Esta imagen, por sí misma, desmitifica todas las trolas que nos contaron y que todavía nos repiten

En el año 2008 todo el mundo ponía sus ojos en Beijing, ciudad que acogió las citas olímpica y paraolímpica que constituyeron un éxito deportivo y espectacular sin precedentes ni, hasta ahora, sucesores.

Poco antes, en 2007, el periodista australiano Gregory Clark, articulista del Japan Times, publicaba El mito de la masacre de la Plaza de Tiananmen.

El citado artículo fue ampliado en 2012, otro año olímpico, por el propio autor. Será la transcripción de esta última versión, prácticamente completa, traducida al castellano por Tommaso della Machina, la que se podrá leer en este blog, el cual trata siempre de hacerse eco de las falsedades aireadas por los medios de comunicación tan dominantes como intoxicadores.

Clark, cuyas opiniones podemos compartir o no, destaca con profesionalidad periodística incuestionable, que no niega que en junio de 1989 hubiese algún tipo de represión por parte del Ejército chino; lo que hace es aclarar que no hubo muertos en Tian An Men, sino en las afueras de Pekín, donde entre los manifestantes había elementos en absoluto “pacifistas”, como se podrá comprobar gracias al texto y las fotos que se verán a continuación.

El artículo debe servir para, por encima de todo, exigir constantemente a Falsimedia que abandone sus mentiras y que se dedique a lo que tiene que hacer: a informar, y a hacerlo con rigor, discriminando descripción de los hechos de los subsiguientes juicios valorativos.

 

Soldados y estudiantes en Tiananmen
conviviendo sin problemas

 

¿Qué sucedió realmente en la Plaza Tiananmen en la noche del 4 de junio?

Afortunadamente contamos con algunos informes de testigos visuales, y todos dicen lo mismo: absolutamente nada. Graham Earnshaw, un corresponsal de Reuters, pasó la noche entera cerca del emblemático monumento en el centro de la plaza de Tiananmen, el supuesto lugar de la masacre. Allí entrevistó los estudiantes con todo detalle, hasta que las tropas supuestamente masacradoras llegaron finalmente por la madrugada. Como él mismo escribe en sus memorias: “Yo era probablemente el único extranjero que vio la evacuación de la plaza desde la misma plaza”. Él confirma que la mayoría de los estudiantes que estaban allí ya se habían ido en paz mucho antes de esa noche, y que los pocos cientos restantes fueron persuadidos por las tropas a hacer lo mismo.

Su relato es confirmado por Xiaoping Li, un antiguo disidente de China, ahora residente en Canadá, que escribe últimamente en Asia Sentinal y que cita al nacido en Taiwán Hou Dejian, que había estado en la huelga de hambre en la plaza para mostrar su solidaridad con los estudiantes:

“Hay gente que dice que murieron 200 personas en la Plaza y otros afirmaron que al menos murieron 2.000. También hubo relatos de tanques pasando por encima de los estudiantes que estaban tratando de salir. Tengo que decir que yo no vi nada de eso. Yo mismo estuve en la plaza hasta las 6:30 de la mañana”.

“Me quedé pensando,” él continuó, “¿Vamos a utilizar la mentira para atacar a un enemigo que miente?”

Luego está el reciente libro (sólo en español, por desgracia) del embajador de Madrid en Beijing en ese momento, Eugenio Bregolat, que niega airadamente las historias de la masacre. Señala que el canal de TVE España tuvo un equipo de televisión en la plaza la mayor parte de la noche, y que si hubiera habido una masacre ellos habrían sido los primeros en verlo y grabarlo. Señala que la mayoría de los informes de una supuesta masacre fueron hechos por los periodistas que se ocultaban en el seguro refugio del Hotel Beijing, a cierta distancia de la plaza.

¿Qué fue lo que pasó?

 Cierto, mucho de lo que sucedió en otros lugares en Beijing esa noche fue horrible. El régimen había permitido a los estudiantes que se manifestaban a favor de la democracia ocupar su histórica Plaza de Tiananmen durante casi tres semanas, a pesar del daño causado, o que sería causado, al prestigio del régimen cuando llegaban dignatarios extranjeros (incluyendo a Gorbachov) y cuando los medios de comunicación occidentales se reunían para cubrir las manifestaciones, por no hablar de las molestias al tráfico, los problemas de recolección de basura, etc. En dos ocasiones miembros de alto rango del régimen de Deng Xiaoping, como el jefe del Partido Comunista, Zhao Ziyang, habían tratado infructuosamente de negociar acuerdos con los estudiantes – acuerdos que algunos de los líderes estudiantiles desde entonces han dicho que deberían haber aceptado. Finalmente, el régimen perdió la paciencia y envió tropas desarmadas a Beijing para desalojar la plaza. Pero esos soldados habían sido rápidamente repelidos por barricadas colocadas por las airadas multitudes pro-estudiantes que habían estado reuniéndose en Beijing durante varios días.

A la izquierda, un cadáver carbonizado de un soldado.
A la derecha un soldado quemado y colgado de un paso elevado.

Al día siguiente, se enviaron tropas armadas para hacer el trabajo. Éstas encontraron enseguida multitudes hostiles, pero esta vez siguieron avanzando y en esta ocasión algunos en la multitud comenzaron a lanzar cócteles molotov. Decenas de autobuses y vehículos que transportaban tropas fueron incendiados, algunos de ellos con sus tripulantes atrapados en su interior. No es sorprendente que las tropas en gran medida no entrenadas sintieran pánico y comenzaran a responder con fuego a las multitudes atacantes. Como resultado de ello se dice que murieron cientos de personas, incluyendo algunos estudiantes que habían venido de la plaza para unirse a la multitud. Pero las muertes fueron resultado de un motín, no una masacre deliberada. Fue provocada por los ciudadanos, no por los soldados. Y no ocurrió en la Plaza de Tiananmen.

Nace el mito

¿Y entonces por qué todas esas informaciones de soldados sacados a la calle deliberadamente para crear una “masacre” en la Plaza Tiananmen?

En un bien documentado artículo de 1998 en el Columbia Journalism Review titulado “Informando sobre el mito de Tiananmen, y el precio de una prensa pasiva”, el ex jefe de la oficina en Beijing del Washington Post, Jay Mathews, sigue la pista de lo que él llama “las espectaculares narraciones que reforzaron el mito de una masacre de estudiantes.” Éste llama la atención sobre un documento ampliamente difundido por un supuesto estudiante universitario que escribió en la prensa de Hong Kong inmediatamente después del incidente, que describía las ametralladoras derribando a los estudiantes frente al monumento de la plaza (de algún modo la Reuter de Earnshaw que estaba tranquilamente charlando con los estudiantes frente al mismo monumento no se percató de ello). Mathews agrega: “El New York Times dio a esta versión una enorme difusión el 12 de junio, justo una semana después del acontecimiento, pero no se encontraron pruebas para confirmar esta narración o verificar la existencia del supuesto testigo. Y tengo mis sospechas por buenas razones; el informe misterioso era muy probablemente el trabajo intoxicadores de  información gubernamentales de EE.UU. y del Reino Unido, siempre interesados ​​en colocar historias anti-Beijing en medios despistados o colaboradores.

Soldado carbonizado por no tan
pacíficos manifestantes

Mathews llama la atención sobre el hecho de que el reportero del New York Times, Nicholas Kristof, que había estado en Beijing en esa época, desafió la información al día siguiente, pero su artículo fue enterrado en una página interior y por lo tanto “el mito siguió viviendo.” Irónicamente, éste fue el mismo Kristof cuya colorida información sobre las acciones militares durante el motín había ganado un reputado premio de periodismo y ha hecho mucho para consolidar la historia de la “masacre”. En todo caso su empeño tras el acontecimiento en desafiar la falsa información de Hong Kong en su propio periódico merecía el premio.

(Debo añadir que la tradición del New York Times de ignorar cualquier cosa que contradiga sus dogmas favoritos, en especial en lo que a China se refiere, sigue viva. En 2004, una pieza anti-Beijing del escritor de la página de opinión del Times, David Brooks, afirmaba sin cortarse un pelo que 3.000 estudiantes fueron masacrados en la plaza. Tanto el periódico como Brooks en su blog, se negaron a publicar la réplica que les envié.)

Otra fuente clave del mito original de la masacre, Mathews dice, fue el líder estudiantil Wu’er Kaixi, que afirmó haber visto a 200 estudiantes abatidos por disparos en la plaza. Pero, señala, “se comprobó que él dejó la plaza varias horas antes de los acontecimientos que el describió. Mathews también menciona un informe inexacto de la BBC sobre la masacre, elaborado en el  Hotel Beijing, desde el que no se podía ver la plaza.

La verdadera historia

La ironía de todo esto, como señala Mathews, fue que todo el mundo, incluido él mismo, se perdió la verdadera historia. Esta no era cómo se trató a los estudiantes, que hacia el final de su sentada habían decidido deliberadamente buscar problemas y crear una sensación global forzando al régimen a enviar tropas. La verdadera historia, como también señala Earnshaw, fue el levantamiento de las masas de civiles en contra de un régimen cuya mano gris de corrupción, opresión e incompetencia desde los días de la Revolución Cultural de los años sesenta y principios de los setenta había reducido a una población entera a un resentimiento a punto de entrar en ebullición. Fue la preocupación y la vergüenza por esta rebelión del proletariado, en vez de por las peticiones de democracia de los estudiantes, lo que explica la crueldad de la posterior represión del régimen contra los presuntos autores.

Puedo confirmar estos sentimientos anti-régimen por haber visitado China en varias ocasiones desde principios de los años setenta. A pesar de haber organizado en solitario, por la oposición de Canberra, un equipo de tenis de mesa de Australia para unirse a la importantísima diplomacia del ping-pong, yo también sufrí el acoso de autoridades intolerantes y cerriles. Uno sólo tenía que caminar por los callejones de ciudad, especialmente en Shanghai, para sentir el estado de ánimo palpablemente sulfurado de las masas frustradas.

Pero esa es la China de entonces. Hoy tenemos una China muy diferente, y una demasiado importante como para ser sometida por la intoxicación informativa de la CIA/MI6 sobre mitos de masacres y por la credulidad de los medios occidentales. Lo peor es la forma en que los mismos medios de comunicación olvidan felizmente matanzas de estudiantes muy públicas que se han producido en otros lugares: México en 1968 y Tailandia en 1973, para empezar. Allí no se vio ningún intento de negociación por parte de las autoridades. Las tropas se movilizaron de inmediato. Cientos de personas murieron. Sin embargo, México y Tailandia no estaban en la lista de regímenes a los que los medios de comunicación y los intoxicadores de información les encanta odiar. Así que las historias de masacres fueron pronto olvidadas.

El uso distorsionado de las fotos han ayudado en gran medida a sostener el mito masacre de Tiananmen. Una mostraba a un estudiante solitario deteniendo a una fila de tanques del ejército, se supone que para demostrar la valentía del estudiante frente a la maldad militar. De hecho, nos dice que al menos una unidad militar demostró moderación frente a las protestas estudiantiles (los informes de la Embajada de los EE.UU. en Beijing y en otros lugares confirman esto, diciendo que sólo una unidad “gamberra” fuera de control fue la responsable de la mayor parte de las cosas feas no provocadas que ocurrieron esa noche). Las fotos de filas de camiones del ejército ardiendo también se se utilizan, como si probaran el comportamiento brutal de los militares contra civiles inocentes. De hecho, demuestran exactamente lo contrario, es decir, un comportamiento bastante brutal por parte de civiles que conducen a la muerte a unos pocos  soldados bastante inocentes.

Mientras tanto, vemos poco apoyo en las fotos para la otra versión de la historia. Earnshaw llama la atención sobre cómo una foto de un soldado chino colgado y quemado hasta quedar carbonizado fue retenida por Reuters. Dramáticas fotos de soldados chinos incinerados o colgados de puentes aún tienen que ser mostradas por los medios de comunicación occidentales.

Las fotos de varios estudiantes muertos en un portabicicletas en la periferia de la plaza son más convincentes cuando se trata de hacer la crónica de la brutalidad militar. Sin embargo, los informes desclasificados de la Embajada de EE.UU. en Beijing en ese momento (que solían ser puestos en su totalidad en Internet y que confirmó los relatos de Earnshaw/Hou sobre los acontecimientos de la plaza, pero que desde entonces han sido considerablemente censurados) registraron que el asesinato de un soldado que trataba de entrar en la plaza por parte de los estudiantes había provocado la violencia en la periferia de la plaza.

La onda expansiva de Tiananmen

Los daños causados ​​por el mito de Tiananmen han sido enormes. Y continúan. Se ha utilizado en varias ocasiones por los halcones de Occidente para mantener una prohibición oficial de venta de armas occidentales a Beijing. Incluso fue utilizado para rechazar una solicitud al Reino Unido de material antidisturbios que, Beijing  dice, habría evitado la violencia de 1989. La próxima vez que haya problemas con el régimen ¿tiene Beijing que volver a enviar soldados sin entrenamiento y muertos de miedo para hacer frente a la ira de la multitud?

El líder chino Li Peng fue más tarde citado cuando dijo que China necesita entrenar a las tropas en el control de disturbios si se querían evitar futuros incidentes. Ni que decir tiene que el comentario fue distorsionado para que pareciera como si él estuviera apoyando la masacre de Tiananmen.

Una importante lección que se extrae de todo esto es la necesidad de controlar las operaciones occidentales de intoxicación informativa. Pocos parecen darse cuenta de la profundidad de su penetración en los medios de comunicación occidentales. A lo largo de la guerra de Vietnam los desinformadores británicos dirigían algo que se llamaba Forum Features, haciéndolo parecer como si un grupo de intelectuales y comentaristas de altos principios estuviera cooperando para el beneficio de los lectores y de la humanidad. De hecho sus mensajes distorsionados insidiosamente hicieron mucho para perpetrar otro mito anti-Beijing: que los chinos fueron los responsables de las hostilidades de Vietnam.

En cuanto a su responsabilidad por las muertes de millones de vietnamitas, cuanto menos se diga mejor. Sin embargo, por su enorme éxito en la creación del mito masacre de Tiananmen, aquí realmente se merecen algún tipo de premio. Durante al menos una década, y en cierta medida justo hasta hoy, han impedido una comprensión inteligente de una nación muy importante y de su líderes.

¡Bravo!

“LOS BORBONES EN PELOTA”: LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN LA ESPAÑA DE OTRO TIEMPO

 

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Eran los tiempos de esa reina castiza y licenciosa retratada y satirizada por Valle-Inclán.

Los tiempos en que el pueblo, en la calle, se sabía la vida y milagros de todo miembro (nunca mejor dicho) de una corte “de los milagros” en que la frivolidad y el decadentismo propios de la etapa de la Primera Restauración Borbónica (llevamos mucho ya los de hoy padeciendo la Segunda) daban pie a la mezcla de acidez en la crítica política con la burla que nos recuerda a la que lanza, como si se tratara de un dardo, en nuestro tiempo la todavía en pie prensa del corazón.

Los hermanos Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer, el primero diestro en la pluma y el segundo, en el pincel, parieron entre 1868 y 1869 una obra escrita e ilustrada que, difícilmente, podríamos ver hoy publicada si los personajes retratados pertenecieran a la actual Familia Real Española.

El libro “Los Borbones en pelota(s)” se conserva, aunque incompleto, pues le faltan pocas decenas de láminas, en la Biblioteca Nacional, y gran parte del contenido de dicha obra representa a algunos personajes aún no identificados.

Además, los Bécquer dejaron su firma con los seudónimos “SEM”, “SEMEN”, “V.SEM” o “V.SEMEN”, pero en ninguno de los casos aparece su apellido. Algunos especialistas sugieren que la autoría del álbum corresponde a Francisco Ortego, pintor republicano y colaborador de la revista Gil Blas.

Estaban entonces cercanos los años de “La Gloriosa”, tras la cual sería aprobada y entraría en vigor la Constitución española más progresista que se había conocido hasta la fecha. La “defenestración” de Isabel II precedería a la I República española.

Lástima que muy poco tiempo después el nieto del patético Fernando VII inaugurase un prolongado y forzado período en que se fue acrecentando el más ridículo y represivo conservadurismo.

Los invito a contemplar imágenes subtituladas, que demuestran que, pese a que en principio cualquier tiempo pasado fue peor, la España contemporánea ha llegado a una intolerancia, hija de la inseguridad y del temor, tal, que los célebres hermanos andaluces que se atrevieron a hacer lo que hicieron hubieran sido segura carne de enjuiciamiento en la Audiencia Nacional, si les hubiese tocado vivir aquí y ahora.

 

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(Fuentes más consultadas: FOTOLOG y Cretinolandia)

UN REFERENDO VINCULANTE DEBERÍA DECIDIR LA FORMA DE GOBIERNO DEL ESTADO ESPAÑOL

Los datos que acompañan a la imagen corresponden al Día de Reyes de este mismo año 2014
Los datos que acompañan a la imagen corresponden al Día de Reyes de este mismo año 2014

Este comunicado procede de la web LUCHA DE CLASES. Es cierto que dicho medio tiene una tendencia troska evidente, pero estoy casi totalmente de acuerdo con lo que voy a dejar aquí transcrito:

Movilización popular para exigir la apertura de un proceso constituyente que derogue la Constitución del 78.

Por una nueva Constitución que consagre la República y otorgue plenos derechos democráticos a la población y a los pueblos que componen el Estado español.

Que la economía esté en manos de la clase trabajadora y demás sectores populares explotados.

La abdicación del Rey Juan Carlos es un intento de contener la crisis del régimen de 1978, sumido en el más amplio descrédito popular, en medio de la mayor crisis económica y social que ha conocido el Estado español en décadas.

El régimen del 78 produjo una democracia burguesa limitada pactada por los sucesores del régimen franquista – Suárez, Fraga – y los dirigentes reformistas de la partidos obreros – Carrillo y González. La farsa de la “Transición democrática” fue el mecanismo por el que se abortó la lucha revolucionaria de jóvenes y trabajadores contra la dictadura franquista, con impunidad de los crímenes franquistas, la bandera de Franco y la unidad de España impuesta por la fuerza del ejército

El que ya fue Rey Juan Carlos Borbón no ha podido ocultar su oscuro papel en nuestra historia reciente: elegido por el dedazo del dictador Franco, siempre tuvo una relación especial con los sectores de la clase capitalista dominantes, que no escatimaron favores económicos a la familia real. Aún está por desvelar el ambiguo y oscuro papel que jugó Juan Carlos en la trama golpista del 23F. El verdadero papel de la Monarquía de Juan Carlos (y ahora del que se pretende que ejerza el mismo papel, su hijo Felipe), no ha sido el de gran padre de la ciudadanía, otorgado por la falsa propaganda que desgraciadamente respaldaron muchos dirigentes de las organizaciones de izquierda, sino el de ejercer de manera antidemocrática toda una serie de facultades constitucionales muy importantes: sancionar las leyes fundamentales, Jefe de las fuerzas armadas, declarar el Estado de excepción y de emergencia.. En definitiva, ser un posible instrumento que pueda aglutinar las fuerzas reaccionarias contra el pueblo haciendo uso de dichas facultades.

Hoy, quienes tuvieron a su cargo la economía y las más altas instituciones del Estado durante décadas: la Monarquía, los gobiernos, el parlamento, el poder judicial y las fuerzas de represión, han fracasado completamente en ofrecer un futuro a millones de trabajadores y ciudadanos, y en presentar una alternativa a la crisis económica y social que azota al capitalismo español. Por el contrario, lo que nos ofrecen es un desempleo de cerca de 6 millones de personas, pobreza creciente, salarios bajos, empleo precario, emigración, el desmantelamiento de los servicios sociales, impunidad y enriquecimiento para los poderosos, y el incremento de la represión policial y judicial contra los trabajadores y la juventud que luchan. Es la hora de que el pueblo alce la voz y tome su destino en sus manos. La abdicación del Rey abre la posibilidad ante los ojos de millones de plantearse la cuestión de la República. El proceso de movilizaciones extraordinarias de los últimos 3 años nos dejan una lección clara: con un movimiento de masas sí se puede.

Desde hace tiempo, los sectores más inteligentes de la burguesía son conscientes del descrédito del hasta hoy máximo representante del Estado, sumido junto a los demás miembros de su familia en escándalos personales y de corrupción, que se suman a la inestabilidad que ha azotado al Estado español, fundamentalmente desde el estallido del movimiento de los Indignados en 2011. No es casual que todas las encuestas oficiales muestran el desprestigio creciente de la Monarquía entre la población y el fortalecimiento del sentimiento republicano, en particular entre la juventud.

Ahora, los políticos del régimen pretenderán llevarnos de nuevo a las políticas del “consenso” de los años 70, que soldó el régimen de explotación y dominio de las 100 familias de potentados que se hicieron de oro durante el franquismo, después de haber aplastado la lucha de nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Pero la nueva generación pide acabar con la Monarquía y el régimen que Franco nos legó: la democracia falsa que nos permite elegir cada 4 años al gobierno de turno para que éste siga actuando en beneficio de la oligarquía económica que nos domina.

Con la entronización de Felipe de Borbón, el viejo régimen pretende darle un barniz a una institución antidemocrática en su esencia. No queremos una SUCESIÓN, sino una ABOLICIÓN de todos los resabios franquistas y feudales en el Estado español, como es la Monarquía.

Las palabras pronunciadas por el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, para comunicar la abdicación del Rey: “Quiero transmitir que este proceso se desarrollará en un contexto de estabilidad institucional”, van a contramano de lo que sucede en la realidad.

Conscientes del desprestigio moral y político de la Corona y de Juan Carlos, la abdicación del Rey a favor de su hijo era un elemento que ya estaba discutido, y decidido, en las altas esferas del poder desde hace meses. Sólo hacía falta que apareciera un elemento nuevo en la situación que la hiciera inevitable, como ahora ha sucedido.

Los resultados de las elecciones del 25 de mayo, que han revelado, el debilitamiento extremo de los dos partidos garantes del régimen, PP y PSOE, y el fortalecimiento de las tendencias de izquierda en la sociedad, con un marcado carácter anticapitalista y antimonárquico, han hecho saltar todas las alarmas del viejo régimen. Pretenden con una cara nueva y amable, en la persona de Felipe de Borbón, coser las raídas costuras que están saltando por los aires para alargar la vida del actual estado de cosas.

En esta situación, las tareas que tenemos por delante son:

En primer lugar, hay que impulsar de manera inmediata la movilización popular en la calle para exigir la apertura de un proceso constituyente que derogue la antidemocrática Constitución del 78 y plantee un referéndum popular para que la población decida libremente si quiere Monarquía o República. Ya hay convocada a través de las redes sociales diversas concentraciones y manifestaciones en diferentes ciudades del Estado. Animamos a los trabajadores, jóvenes y activistas sociales y populares a participar masivamente en las mismas. Después de los resultados de las Europeas es responsabilidad de los dirigentes de PODEMOS e IU impulsar con todas sus fuerzas esta movilización en los próximos días y convocar manifestaciones de masas por la república el fin de semana.

Las elecciones del 25 de mayo, y el ambiente generado en los días posteriores, han expresado un mandato claro: la confluencia de las organizaciones y movimientos de izquierda, sociales, sindicales, plataformas por las Marchas de la Dignidad, etc. que expresan su rechazo al viejo régimen para construir un gran frente político unido. Los dirigentes de Izquierda Unida, de Podemos y de los demás movimientos sociales y populares deben dar un paso al frente para hacer realidad esta demanda.

Una República democrática y federal sería un gran paso adelante, pero incompleto. La verdadera soberanía popular consiste en que el conjunto de la población posea, controle y utilice las palancas fundamentales de la economía (la banca, las grandes empresas y multinacionales, y los latifundios), bajo el control de los trabajadores que las hacen funcionar, para que sirvan a la gran mayoría que padece los efectos de la crisis y las injusticias del sistema. Por lo tanto, debemos vincular la lucha por la república con la expropiación de esas palancas fundamentales y arrancarlas de las 100 familias que las poseen. Es decir, debemos luchar por la República Socialista Federal.

– Movilización popular por un proceso constituyente republicano.

– Por un frente político de la izquierda, los movimientos sociales, y las organizaciones obreras.

– Por una República Socialista Federal.

CONSEJOS PARA PABLO IGLESIAS SI PIENSA SEGUIR APARECIENDO EN LA SECTA O EN OTRO CAPITALISTA CANAL

p.i.

— Si un falso periodista te dice que Venezuela es una dictadura asesina, que el “régimen” bolivariano es criminal y perseguidor de opositores, no te limites a decir que el Gobierno de ese país salió de las urnas, gracias a la voluntad popular. Añade enérgicamente que los asesinos son otros, que los conspiradores son los mismos de siempre y que ya llevamos meses comprobando, desde fuentes contrastadas, que todo lo que los grandes medios capitalistas nos cuentan sobre la crisis venezolana desde febrero es tan falso como que los niños vienen de la capital francesa.

— Por tanto, no pidas disculpas a un calumniador y a un injuriador que abulta su bolsillo con billetes manchados por carencia de ética profesional. Dile al tipo embustero de las narices que llamarlo “farsante” u otro calificativo de semejante significado no es faltarle al respeto, sino definirlo en condiciones.

— No ocultes ante las cámaras y los micros que inflan más tu ego y publicitan tu partido que te importan un carajo los presos políticos en el país que te parió. Si sostienes que no te gusta nada el terrorismo, empieza por denunciar la violencia sistemática del capital, que, amparado por la superestructura del Estado que mejor conoces, genera barbarie, dolor y muerte que a esa gran prensa que consideras criticable les importa un pito.

— Ya que tu entrevistador por turnos cita los más de 900 muertos atribuidos a la organización armada ETA, recuérdale tú cuántos cuerpos bajo cunetas o en fosas comunes dejó abandonados el franquismo y casi ninguneados su heredero directo, el actual neofranquismo dominante.

— Puesto que te hablan de tus simpatías y asesoramiento a naciones latinoamericanas en que no han cambiado las relaciones económicas de producción elementales, mas con gobiernos de tendencia antineoliberal, ten valor para decir que, aunque ningún proceso revolucionario o reformador es exportable, ya quisiera la inmensa mayoría de excluidos en España por el sistema que los oprime experimentar los cambios que se viene dando desde hace años al otro lado del Atlántico.

— Cuando te pregunten sobre tu postura frente a Monarquía y frente a República, no te andes por las ramas invocando el sentido originario de la “res publica” y condena abiertamente la perpetuación del anacrónico borbonismo hispánico. Acerca de qué es y no es lo público ya habrá tiempo para debatir.

— Finalmente, siempre que te refieras a la casta, no olvides por qué estás dónde estás y quiénes te pusieron ahí. No evites exigir la abolición gradual de la sociedad de clases, no apuestes tanto por mantener decepcionantes tesis de corte keynesiano y grítales, si hace falta, a peperos, pesoístas, izquierdistas unidos y unionistas progresistas demócratas que los pueblos españoles no han tenido ni una migaja de poder desde que fuera secuestrada su libertad colectiva en 1936.

No se cambia efectivamente el mundo de la noche a la mañana. Pero si hay algo que parece sobradamente claro, Pablo Iglesias Turrión, es que no te interesa ni que se dé el primer paso.

¡Menudo cáncer social es la disidencia controlada!

¡Salud!

ALUMNOS DE IGLESIAS, MONEDERO Y JEREZ QUE SON COMUNISTAS DESENMASCARARON A SUS PROFESORES

¿Autenticidad u oportunismo? De izquierda a derecha: Jiménez Villarejo, Iglesias,  Rodríguez y Sánchez
¿Autenticidad u oportunismo?
De izquierda a derecha: Jiménez Villarejo, Iglesias, Rodríguez y Sánchez

(Información referida, en especial, al pasado año 2013, pero muy relacionada con lo que llevamos de este 2014 y con los acontecimientos políticos y electorales más recientes)

Este post se centra en Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Ariel Jerez, todos ellos profesores universitarios en la Facultad de Políticas y Sociología de la Universidad Complutense.Jerez es, además, vicedecano de estudiantes.El denominador común de estos tres individuos, nos cuentan sus alumnos comunistas, de los CJC del campus de Somosaguas, es que su implicación en el movimiento estudiantil o luchas de trabajadores en la facultad ha sido, en el mejor de los casos, nula y, en el peor de los casos, profundamente reaccionaria.

– Ariel Jerez, amigo de Pablo Iglesias, mostró su apoyo y participación en el proyecto Podemos en un artículo de opinión publicado en el diario Público. Es el vicedecano de estudiantes de la facultad y, desde que ocupa ese cargo, se ha opuesto a toda acción de los y las estudiantes y su asamblea que fuera más allá de mandar cartas al decanato o ir a manifestaciones. Oponiéndose, así, a todos los métodos utilizados por los y las estudiantes como huelgas con piquetes o simplemente desmontar las puertas en señal de protesta por el despido de varios trabajadores y trabajadoras de mantenimiento del campus. Durante la huelga de los trabajadores y trabajadoras de limpieza amenazó a los y las estudiantes que apoyaban esta huelga de manera activa (ensuciando) con expedientarlos; incluso trató de intimidar a los y las trabajadoras en huelga instándolos a que volviesen al trabajo.

Lamentable fue también su actitud en la huelga del 25 de abril, en la que no hizo nada para impedir las 11 detenciones de alumnos de los CJC, contemplando impasible cómo la policía perseguía a los y las estudiantes por el campus y el interior de la facultad. Desde el decanato salió la llamada solicitando la intervención de la policía. Ariel Jerez es responsable no sólo de la detención de 11 compañeros y compañeras, sino también de no dimitir y de seguir justificando la represión policial, mostrando una vez más que no está del lado del estudiantado, sino del decano. Al igual que este último, Ariel es un completo experto en ir de progre para luego traicionar a los y las estudiantes.

En la siguiente huelga general educativa, la del 9 de mayo, Ariel Jerez acudió a la asamblea y se quedó al encierro. En la asamblea intervino un par de veces, mareando la perdiz y siendo duramente criticado e increpado por parte de la asamblea, que le pidió incluso que la abandonara. El resto de la noche del encierro se dedicó a hacer una barbacoa en el parking de la facultad, invitando a chorizos a los y las estudiantes que se encerraron. Pero el estudiantado no olvida tan fácilmente a los traidores por muchas barbacoas que hagan o por mucha palabrería pseudorrevolucionaria que utilicen. Por último, este mismo año el Bloque de Estudiantes de Somosaguas tuvo oportunidad de hablar con él a raíz de las negociaciones sobre la limitación de las impresiones. Jerez admitió haber mentido al estudiantado, admitiendo que fue el artífice de esta política en la que se limitó el número de fotocopias gratuitas a 200.

– Juan Carlos Monedero es otra de las cabezas visibles de Podemos. La única que vez que pudimos verle en el movimiento estudiantil fue en una asamblea para evitar que los y las estudiantes hicieran barricadas en una huelga. También destaca su labor de anunciar a bombo y platillo y clase por clase un acto con Melenchon, líder del oportunismo francés.

Respecto a las luchas de los trabajadores cabe destacar su papel ante la situación de las trabajadoras de reprografía, a las que el rectorado de la Complutense ningunea y mantiene trabajando en unas condiciones de extrema precariedad.

En este conflicto destaca el papel de algunos profesores, quienes abusan de su posición para pedir a estos trabajadores que trabajen gratis, llegando incluso al maltrato psicológico. Conocedores y conocedoras de esto, reprochamos al equipo decanal que no actuase ante estos abusos y que no expulsara a estos profesores.

Monedero salió a calmar los ánimos, defendiendo a sus colegas de decanato. Pretendía hacernos creer que ellos también defendían la educación pública cuando a lo máximo que se comprometieron fue a mandar una carta al rector. Respecto a la cuestión del acoso a alumnas, no sólo no se comprometieron a actuar, sino que se burlaron del conjunto de las alumnas que lo han sufrido, quitándole importancia al asunto.

En sus clases Juan Carlos Monedero obliga a comprar su libro, “El Gobierno de las palabras”, y a hacer un examen en torno a dicho libro. Además, de vez en cuando, se dedica a explicar a sus alumnos y alumnas lo bien que se lo ha pasado el fin de semana anterior en Venezuela y el jet lag que sufre y lo mucho que se alegró de la caída del Muro de Berlín; tergiversa la obra del camarada A. Gramsci y compara a Hitler con Stalin, demostrando una vez más que es un anticomunista declarado y que no sólo revisa el marxismo sino que también revisa la Historia. Tampoco se podía esperar más del que fue asesor de Gaspar Llamazares, dicen algunos alumnos de M.

– Pablo Iglesias, propulsor del proyecto Podemos, tiene, continúa diciéndose, “el ego a la altura de Carrero Blanco”. Ese inmenso ego es el que le lleva a afirmar que los que tienen un nivel socioeconómico más bajo que él son gentuza. Ese mismo ego será el que le lleve a escribir un artículo haciendo gala de su pedantería y arrogancia “pidiendo disculpas” por lo dicho anteriormente. Los Colectivos de Jóvenes Comunistas de Somosaguas no tienen ningún tipo de consideración con alguien que no sólo niega la existencia de la clase trabajadora y le niega a ésta su papel como sujeto revolucionario, sino que también se permite el lujo de faltarles al respeto llamándolos gentuza.

En cualquier caso, es descrito como un farsante que en la televisión quiere ofrecer una imagen de profesor implicado y comprometido, una pose televisiva que cualquier estudiante o profesor que mínimamente haga vida política en la facultad desmontará inmediatamente. Pablo Iglesias no ha acudido ni a una sola asamblea de estudiantes o asamblea de profesorado y estudiantes. Muchos de sus compañeros y compañeras sí lo han hecho y no tienen ni la mitad de bombo mediático, ni van alardeando de ello (La “Plataforma de Profesores no Permanentes” pueden dar fe de ello).

Pablo Iglesias en sus clases se dirige a las alumnas, no por su nombre o apellido, cómo sería lo lógico, sino por sus rasgos físicos o diminutivos; actitud machista que choca frontalmente con el aparente feminismo del que hace gala en la televisión. En sus clases también le quita hierro a la represión policial, afirmando que “es todo un teatro”. Algo así sólo lo puede decir alguien que entre tertulia televisiva y despacho no pisa la calle, alguien que jamás sufrirá la represión por luchar en la calle.

Por si fuera poco, Pablo Iglesias pidió el voto para el actual decanato, al que nunca le ha retirado el apoyo pese a todos los episodios de represión y abusos que ha sufrido el estudiantado durante la actual gestión.

Los estudiantes más críticos con P.I., J.C.M., A.J. y la formación PODEMOS argumentan que si ésta es la gestión que hacen en la Universidad, podrían imaginarse cuál sería la gestión que harían de cualquier otra institución, ya fuera en la Unión Europa o en el Estado español. Lo que demuestra una vez más, dicen textualmente, “que NO PODEMOS esperar nada de las instituciones de la burguesía, ya que éstas, incluso gestionadas por la izquierda reformista, se ven incapaces de representar mínimamente los intereses de la clase trabajadora o el estudiantado, estudiantes a los y las que no dudan en reprimir o amenazar cuando vamos más allá de las vías institucionales que nos proponen”.

(Fuentes consultadas: Tintaroja. es, Larepublica. es y Vozpopuli.com)