ID CON EL DIABLO, IMPERIALISTAS Y SIONISTAS, QUE BASHAR VOLVERÁ A GOBERNAR

victoria electoral-siria

dictadura versus democracia

El mandatario sirio Bashar Al Assad logró la reelección con 88,7 por ciento de los votos y gobernará la nación por los próximos siete años, tal como lo establece la Constitución que entró en vigencia desde el 2012.

Al Assad, de 48 años de edad, arrasó con 10 millones 319 mil 723 votos por encima de sus contrincantes, Maher Hayar y Hassan Al Nuri, en las primeras elecciones presidenciales multipartidistas que se celebran en el país árabe.

En segundo lugar, se ubicó el candidato Al Nuri con 500 mil 279 votos, mientras que Hayar, en tercer lugar, se llevó 372 mil 501 votos. Si algún candidato desea impugnar los resultados, tiene tres días a partir de este miércoles para hacerlo y una semana después la Comisión dará el veredicto.

Desafío al terrorismo

El pueblo sirio salió masivamente a ejercer su derecho al voto, pese a los ataques de grupos terroristas que querían boicotear esa demostración de democracia, a la que estaban convocados cerca de 16 millones de ciudadanos.

Lluvias de morteros y otros ataques en las filas de votantes no impidieron que los ciudadanos ratificaran al presidente Al Assad en el poder, desafiando así a la oposición que ejecuta acciones terroristas en el país desde hace más de tres años.

Por la alta participación en los comicios del pasado martes, el horario de la jornada electoral -que inicialmente debía terminar a las 19 horas locales- fue extendido hasta la medianoche y debieron sumarse más urnas de votación en varias provincias.

(Fuentes consultadas: teleSUR y VTV)

CUMPLIÓ AÑOS AYER RAÚL CASTRO, RAÚL PARA LOS REVOLUCIONARIOS

raul castro ruz

El onomástico 83 del presidente cubano, General de Ejército Raúl Castro Ruz, fue festejado en Segundo Frente, municipio santiaguero asentado en el territorio donde el estadista alcanzó notables méritos de combatiente, cuando con grados de Comandante fundó allí un bastión de la guerra de liberación nacional, a finales de la década del 50 del siglo pasado.

En el Complejo Histórico de Museos Frank País García, ubicado en la otrora Comandancia Central del Ejército Rebelde, tuvo lugar una jornada de homenaje que devino espacio para expresiones del arte como la música, la danza y la poesía. Allí, niños y jóvenes resaltaron los profundos lazos afectivos e históricos que unen a Raúl con el pueblo de Segundo Frente.

Asimismo, reconocieron la significación que tuvo el liderazgo del entonces joven guerrillero en la liberación del territorio y en la creación allí de servicios jurídicos, de salud y de educación, que se fundaron cuando aquel no era más que un lugar olvidado en medio de la serranía.

Según un reporte de la emisora municipal Radio 8SF, como parte de la celebración, se inauguró la muestra “Heroína de la Sierra y el llano”, dedicada a Vilma Espín, destacada combatiente del Segundo Frente Oriental y compañera de vida del Presidente cubano hasta su deceso en 2007.

El agasajo incluyó el recorrido de estudiantes de las escuelas de ese municipio por las salas del Complejo Histórico, que atesora un largo pasaje fotográfico sobre la presencia de Raúl en momentos fundamentales de la lucha revolucionaria –desde marchas estudiantiles, asalto al cuartel Moncada, expedición del yate Granma, la Sierra Maestra y su llegada a la Sierra de Cristal, donde fundó el segundo frente guerrillero del Ejército Rebelde.

Al festejo asistió el Coronel Alberto Vázquez García, director del Complejo Histórico de Museos Frank País, combatiente del Levantamiento Armado del 30 de Noviembre de 1956, integrante de la columna rebelde que fundó el Segundo Frente Oriental , chófer personal de Raúl en ese entonces y conductor que llevó a Fidel en su entrada victoriosa a La Habana, el 8 de enero de 1959.

(Fuente consultada: Sierramaestra.cu)

VEINTICINCO AÑOS DE UNA “MASACRE” EN LA PEKINESA TIAN AN MEN

Esta imagen, en sí misma, desmitifica todas las trolas que nos contaron y que todavía nos repiten
Esta imagen, por sí misma, desmitifica todas las trolas que nos contaron y que todavía nos repiten

En el año 2008 todo el mundo ponía sus ojos en Beijing, ciudad que acogió las citas olímpica y paraolímpica que constituyeron un éxito deportivo y espectacular sin precedentes ni, hasta ahora, sucesores.

Poco antes, en 2007, el periodista australiano Gregory Clark, articulista del Japan Times, publicaba El mito de la masacre de la Plaza de Tiananmen.

El citado artículo fue ampliado en 2012, otro año olímpico, por el propio autor. Será la transcripción de esta última versión, prácticamente completa, traducida al castellano por Tommaso della Machina, la que se podrá leer en este blog, el cual trata siempre de hacerse eco de las falsedades aireadas por los medios de comunicación tan dominantes como intoxicadores.

Clark, cuyas opiniones podemos compartir o no, destaca con profesionalidad periodística incuestionable, que no niega que en junio de 1989 hubiese algún tipo de represión por parte del Ejército chino; lo que hace es aclarar que no hubo muertos en Tian An Men, sino en las afueras de Pekín, donde entre los manifestantes había elementos en absoluto “pacifistas”, como se podrá comprobar gracias al texto y las fotos que se verán a continuación.

El artículo debe servir para, por encima de todo, exigir constantemente a Falsimedia que abandone sus mentiras y que se dedique a lo que tiene que hacer: a informar, y a hacerlo con rigor, discriminando descripción de los hechos de los subsiguientes juicios valorativos.

 

Soldados y estudiantes en Tiananmen
conviviendo sin problemas

 

¿Qué sucedió realmente en la Plaza Tiananmen en la noche del 4 de junio?

Afortunadamente contamos con algunos informes de testigos visuales, y todos dicen lo mismo: absolutamente nada. Graham Earnshaw, un corresponsal de Reuters, pasó la noche entera cerca del emblemático monumento en el centro de la plaza de Tiananmen, el supuesto lugar de la masacre. Allí entrevistó los estudiantes con todo detalle, hasta que las tropas supuestamente masacradoras llegaron finalmente por la madrugada. Como él mismo escribe en sus memorias: “Yo era probablemente el único extranjero que vio la evacuación de la plaza desde la misma plaza”. Él confirma que la mayoría de los estudiantes que estaban allí ya se habían ido en paz mucho antes de esa noche, y que los pocos cientos restantes fueron persuadidos por las tropas a hacer lo mismo.

Su relato es confirmado por Xiaoping Li, un antiguo disidente de China, ahora residente en Canadá, que escribe últimamente en Asia Sentinal y que cita al nacido en Taiwán Hou Dejian, que había estado en la huelga de hambre en la plaza para mostrar su solidaridad con los estudiantes:

“Hay gente que dice que murieron 200 personas en la Plaza y otros afirmaron que al menos murieron 2.000. También hubo relatos de tanques pasando por encima de los estudiantes que estaban tratando de salir. Tengo que decir que yo no vi nada de eso. Yo mismo estuve en la plaza hasta las 6:30 de la mañana”.

“Me quedé pensando,” él continuó, “¿Vamos a utilizar la mentira para atacar a un enemigo que miente?”

Luego está el reciente libro (sólo en español, por desgracia) del embajador de Madrid en Beijing en ese momento, Eugenio Bregolat, que niega airadamente las historias de la masacre. Señala que el canal de TVE España tuvo un equipo de televisión en la plaza la mayor parte de la noche, y que si hubiera habido una masacre ellos habrían sido los primeros en verlo y grabarlo. Señala que la mayoría de los informes de una supuesta masacre fueron hechos por los periodistas que se ocultaban en el seguro refugio del Hotel Beijing, a cierta distancia de la plaza.

¿Qué fue lo que pasó?

 Cierto, mucho de lo que sucedió en otros lugares en Beijing esa noche fue horrible. El régimen había permitido a los estudiantes que se manifestaban a favor de la democracia ocupar su histórica Plaza de Tiananmen durante casi tres semanas, a pesar del daño causado, o que sería causado, al prestigio del régimen cuando llegaban dignatarios extranjeros (incluyendo a Gorbachov) y cuando los medios de comunicación occidentales se reunían para cubrir las manifestaciones, por no hablar de las molestias al tráfico, los problemas de recolección de basura, etc. En dos ocasiones miembros de alto rango del régimen de Deng Xiaoping, como el jefe del Partido Comunista, Zhao Ziyang, habían tratado infructuosamente de negociar acuerdos con los estudiantes – acuerdos que algunos de los líderes estudiantiles desde entonces han dicho que deberían haber aceptado. Finalmente, el régimen perdió la paciencia y envió tropas desarmadas a Beijing para desalojar la plaza. Pero esos soldados habían sido rápidamente repelidos por barricadas colocadas por las airadas multitudes pro-estudiantes que habían estado reuniéndose en Beijing durante varios días.

A la izquierda, un cadáver carbonizado de un soldado.
A la derecha un soldado quemado y colgado de un paso elevado.

Al día siguiente, se enviaron tropas armadas para hacer el trabajo. Éstas encontraron enseguida multitudes hostiles, pero esta vez siguieron avanzando y en esta ocasión algunos en la multitud comenzaron a lanzar cócteles molotov. Decenas de autobuses y vehículos que transportaban tropas fueron incendiados, algunos de ellos con sus tripulantes atrapados en su interior. No es sorprendente que las tropas en gran medida no entrenadas sintieran pánico y comenzaran a responder con fuego a las multitudes atacantes. Como resultado de ello se dice que murieron cientos de personas, incluyendo algunos estudiantes que habían venido de la plaza para unirse a la multitud. Pero las muertes fueron resultado de un motín, no una masacre deliberada. Fue provocada por los ciudadanos, no por los soldados. Y no ocurrió en la Plaza de Tiananmen.

Nace el mito

¿Y entonces por qué todas esas informaciones de soldados sacados a la calle deliberadamente para crear una “masacre” en la Plaza Tiananmen?

En un bien documentado artículo de 1998 en el Columbia Journalism Review titulado “Informando sobre el mito de Tiananmen, y el precio de una prensa pasiva”, el ex jefe de la oficina en Beijing del Washington Post, Jay Mathews, sigue la pista de lo que él llama “las espectaculares narraciones que reforzaron el mito de una masacre de estudiantes.” Éste llama la atención sobre un documento ampliamente difundido por un supuesto estudiante universitario que escribió en la prensa de Hong Kong inmediatamente después del incidente, que describía las ametralladoras derribando a los estudiantes frente al monumento de la plaza (de algún modo la Reuter de Earnshaw que estaba tranquilamente charlando con los estudiantes frente al mismo monumento no se percató de ello). Mathews agrega: “El New York Times dio a esta versión una enorme difusión el 12 de junio, justo una semana después del acontecimiento, pero no se encontraron pruebas para confirmar esta narración o verificar la existencia del supuesto testigo. Y tengo mis sospechas por buenas razones; el informe misterioso era muy probablemente el trabajo intoxicadores de  información gubernamentales de EE.UU. y del Reino Unido, siempre interesados ​​en colocar historias anti-Beijing en medios despistados o colaboradores.

Soldado carbonizado por no tan
pacíficos manifestantes

Mathews llama la atención sobre el hecho de que el reportero del New York Times, Nicholas Kristof, que había estado en Beijing en esa época, desafió la información al día siguiente, pero su artículo fue enterrado en una página interior y por lo tanto “el mito siguió viviendo.” Irónicamente, éste fue el mismo Kristof cuya colorida información sobre las acciones militares durante el motín había ganado un reputado premio de periodismo y ha hecho mucho para consolidar la historia de la “masacre”. En todo caso su empeño tras el acontecimiento en desafiar la falsa información de Hong Kong en su propio periódico merecía el premio.

(Debo añadir que la tradición del New York Times de ignorar cualquier cosa que contradiga sus dogmas favoritos, en especial en lo que a China se refiere, sigue viva. En 2004, una pieza anti-Beijing del escritor de la página de opinión del Times, David Brooks, afirmaba sin cortarse un pelo que 3.000 estudiantes fueron masacrados en la plaza. Tanto el periódico como Brooks en su blog, se negaron a publicar la réplica que les envié.)

Otra fuente clave del mito original de la masacre, Mathews dice, fue el líder estudiantil Wu’er Kaixi, que afirmó haber visto a 200 estudiantes abatidos por disparos en la plaza. Pero, señala, “se comprobó que él dejó la plaza varias horas antes de los acontecimientos que el describió. Mathews también menciona un informe inexacto de la BBC sobre la masacre, elaborado en el  Hotel Beijing, desde el que no se podía ver la plaza.

La verdadera historia

La ironía de todo esto, como señala Mathews, fue que todo el mundo, incluido él mismo, se perdió la verdadera historia. Esta no era cómo se trató a los estudiantes, que hacia el final de su sentada habían decidido deliberadamente buscar problemas y crear una sensación global forzando al régimen a enviar tropas. La verdadera historia, como también señala Earnshaw, fue el levantamiento de las masas de civiles en contra de un régimen cuya mano gris de corrupción, opresión e incompetencia desde los días de la Revolución Cultural de los años sesenta y principios de los setenta había reducido a una población entera a un resentimiento a punto de entrar en ebullición. Fue la preocupación y la vergüenza por esta rebelión del proletariado, en vez de por las peticiones de democracia de los estudiantes, lo que explica la crueldad de la posterior represión del régimen contra los presuntos autores.

Puedo confirmar estos sentimientos anti-régimen por haber visitado China en varias ocasiones desde principios de los años setenta. A pesar de haber organizado en solitario, por la oposición de Canberra, un equipo de tenis de mesa de Australia para unirse a la importantísima diplomacia del ping-pong, yo también sufrí el acoso de autoridades intolerantes y cerriles. Uno sólo tenía que caminar por los callejones de ciudad, especialmente en Shanghai, para sentir el estado de ánimo palpablemente sulfurado de las masas frustradas.

Pero esa es la China de entonces. Hoy tenemos una China muy diferente, y una demasiado importante como para ser sometida por la intoxicación informativa de la CIA/MI6 sobre mitos de masacres y por la credulidad de los medios occidentales. Lo peor es la forma en que los mismos medios de comunicación olvidan felizmente matanzas de estudiantes muy públicas que se han producido en otros lugares: México en 1968 y Tailandia en 1973, para empezar. Allí no se vio ningún intento de negociación por parte de las autoridades. Las tropas se movilizaron de inmediato. Cientos de personas murieron. Sin embargo, México y Tailandia no estaban en la lista de regímenes a los que los medios de comunicación y los intoxicadores de información les encanta odiar. Así que las historias de masacres fueron pronto olvidadas.

El uso distorsionado de las fotos han ayudado en gran medida a sostener el mito masacre de Tiananmen. Una mostraba a un estudiante solitario deteniendo a una fila de tanques del ejército, se supone que para demostrar la valentía del estudiante frente a la maldad militar. De hecho, nos dice que al menos una unidad militar demostró moderación frente a las protestas estudiantiles (los informes de la Embajada de los EE.UU. en Beijing y en otros lugares confirman esto, diciendo que sólo una unidad “gamberra” fuera de control fue la responsable de la mayor parte de las cosas feas no provocadas que ocurrieron esa noche). Las fotos de filas de camiones del ejército ardiendo también se se utilizan, como si probaran el comportamiento brutal de los militares contra civiles inocentes. De hecho, demuestran exactamente lo contrario, es decir, un comportamiento bastante brutal por parte de civiles que conducen a la muerte a unos pocos  soldados bastante inocentes.

Mientras tanto, vemos poco apoyo en las fotos para la otra versión de la historia. Earnshaw llama la atención sobre cómo una foto de un soldado chino colgado y quemado hasta quedar carbonizado fue retenida por Reuters. Dramáticas fotos de soldados chinos incinerados o colgados de puentes aún tienen que ser mostradas por los medios de comunicación occidentales.

Las fotos de varios estudiantes muertos en un portabicicletas en la periferia de la plaza son más convincentes cuando se trata de hacer la crónica de la brutalidad militar. Sin embargo, los informes desclasificados de la Embajada de EE.UU. en Beijing en ese momento (que solían ser puestos en su totalidad en Internet y que confirmó los relatos de Earnshaw/Hou sobre los acontecimientos de la plaza, pero que desde entonces han sido considerablemente censurados) registraron que el asesinato de un soldado que trataba de entrar en la plaza por parte de los estudiantes había provocado la violencia en la periferia de la plaza.

La onda expansiva de Tiananmen

Los daños causados ​​por el mito de Tiananmen han sido enormes. Y continúan. Se ha utilizado en varias ocasiones por los halcones de Occidente para mantener una prohibición oficial de venta de armas occidentales a Beijing. Incluso fue utilizado para rechazar una solicitud al Reino Unido de material antidisturbios que, Beijing  dice, habría evitado la violencia de 1989. La próxima vez que haya problemas con el régimen ¿tiene Beijing que volver a enviar soldados sin entrenamiento y muertos de miedo para hacer frente a la ira de la multitud?

El líder chino Li Peng fue más tarde citado cuando dijo que China necesita entrenar a las tropas en el control de disturbios si se querían evitar futuros incidentes. Ni que decir tiene que el comentario fue distorsionado para que pareciera como si él estuviera apoyando la masacre de Tiananmen.

Una importante lección que se extrae de todo esto es la necesidad de controlar las operaciones occidentales de intoxicación informativa. Pocos parecen darse cuenta de la profundidad de su penetración en los medios de comunicación occidentales. A lo largo de la guerra de Vietnam los desinformadores británicos dirigían algo que se llamaba Forum Features, haciéndolo parecer como si un grupo de intelectuales y comentaristas de altos principios estuviera cooperando para el beneficio de los lectores y de la humanidad. De hecho sus mensajes distorsionados insidiosamente hicieron mucho para perpetrar otro mito anti-Beijing: que los chinos fueron los responsables de las hostilidades de Vietnam.

En cuanto a su responsabilidad por las muertes de millones de vietnamitas, cuanto menos se diga mejor. Sin embargo, por su enorme éxito en la creación del mito masacre de Tiananmen, aquí realmente se merecen algún tipo de premio. Durante al menos una década, y en cierta medida justo hasta hoy, han impedido una comprensión inteligente de una nación muy importante y de su líderes.

¡Bravo!

RÉCORD MUNDIAL: EL LIPDUB CON MÁS PARTICIPANTES HASTA EL MOMENTO

independencia-lipdub

Y, para mí, el mejor que he visto, con diferencia.

Disfruten de este formidable homenaje a los anhelos independentistas de los Països Catalans, no sólo de Catalunya, protagonizado por 5.771 personas.

La canción se titula “La flama”, de los valencianos Obrint Pas:

ELECCIONES SIRIAS E HIPOCRESÍA OCCIDENTAL

El "dictador" y la "dictadora" de Siria. Que se jodan sus calumniadores e injuriadores
El “dictador” y la “dictadora” de Siria.
Que se jodan sus calumniadores e injuriadores

Un intachable, satisfactorio y convincente análisis de Yusuf Fernández, para Al-Manar, que no hará las delicias de ningún gran medio de los regímenes proimperialistas, ni de ningún grupo islamista (cualquiera de ellos trabaja de algún modo para el Imperio), ni de las manadas de ninis que proliferan en las “democracias” occidentales, en las falsas democracias donde siempre mandan los mismos con independencia del color de la ropa.

Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otras organizaciones supuestamente defensoras de los derechos humanos que escriben al dictado de sus poderosos benefactores estarán que trinan porque se les desbarató de nuevo el guión con las primeras y muy libres elecciones multipartidistas sirias después de décadas. Recordemos que las parlamentarias más recientes se celebraron en 2012.

Da en realidad lo mismo cuánto se enojen los portavoces de la mentira, la descalificación y los ataques continuados contra el honor de un Gobierno y de un pueblo como el de Siria. La victoria ha estado siempre en manos de esas fuerzas antiimperialistas y antisionistas que contribuyen con su esfuerzo y resistencia a ponérselo cada día más fácil a la destrucción del mortífero (des)orden mundial unipolar.

Las elecciones presidenciales sirias han logrado ya un importante objetivo: las imágenes de miles de sirios abarrotando las embajadas en diferentes países, como el Líbano, son un reflejo del claro deseo de los sirios de participar en los comicios y mostrar, de paso, su rechazo a la brutal agresión de EEUU, Francia, Arabia Saudí, Qatar, Turquía y otros contra su país.

De hecho, se ha producido una división internacional entre los países que han permitido las elecciones, que han sido la gran mayoría, y una decena de ellos, occidentales y árabes del Golfo Pérsico, donde la votación fue imposible, ya sea porque las embajadas sirias están cerradas en ellos o por su rechazo político a las elecciones en Siria. Entre estos últimos estuvieron Francia, Reino Unido, EEUU, Alemania, Bélgica y Australia, que normalmente hacen un alarde verbal sobre su defensa de la “democracia”, pero que han tomado la medida más antidemocrática posible: impedir a los nacionales de otro estado votar.

En realidad, es interesante señalar el doble rasero escandaloso que utilizan estos países en cuanto a elecciones. En el caso de los recientes comicios presidenciales ucranianos, el hecho de que Ucrania esté en guerra o de que su gobierno no controle parte de su territorio, el Sudeste del país, que ha declarado su independencia, no fue impedimento para que EEUU y sus aliados de la OTAN alabaran a las autoridades pro-occidentales y antirrusas de Kiev por el “éxito en las elecciones presidenciales”, que fue además, según ellos, “una lección para Rusia”. Sin embargo, esos mismos argumentos han sido utilizado por esos mismos gobiernos occidentales para negar credibilidad a las elecciones sirias.

En el caso de los referendos de Donetsk y Lugansk a favor de la independencia, que resultaron en una victoria por más del 90% para la opción independentista, el argumento del no reconocimiento por parte de Kiev de tales consultas fue utilizado por los países occidentales. Sin embargo, estos últimos sí reconocieron el resultado del referéndum sobre la independencia de Kosovo, que fue rechazado por Serbia, el país al que dicha provincia pertenecía. Podríamos continuar.

Los argumentos occidentales contra las elecciones sirias se corresponden de forma absoluta con los de Al Qaeda,  concretamente con los del Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS), que prohibió a los sirios votar en una declaración. En realidad, existen muchos ejemplos de que, pese a su oposición verbal, Al Qaeda y los grupos afiliados a esta última han servido siempre a los intereses de EE.UU. en todos y cada uno de los conflictos.

Las elecciones coincidieron también con la revelación aparecida en el Wall Street Journal de que el presidente de EEUU, Barack Obama, quiere aumentar el suministro de armas y proporcionar más entrenamiento a los militantes del Ejército Sirio Libre. Esto describe bien la política estadounidense: crímenes y derramamiento de sangre contra aquellos países que no se someten a sus dictados. Esto puede verse hoy en día en Siria, en la república de Nueva Rusia e incluso, todavía en una escala menor, en Venezuela.

Otro aspecto interesante a destacar aquí es la absoluta falta de confianza de los países occidentales en su mascota, la Coalición Nacional Siria, a la que algunos de ellos describen, sin ruborizarse, como “la representante del pueblo sirio”. En realidad, si ellos creen realmente esto, han desperdiciado una oportunidad única para demostrarlo. ¿Qué mejor propaganda para la CNS hubiera sido que los países occidentales permitieran la celebración de las elecciones en sus territorios para comprobar a continuación que no habría votantes en las embajadas sirias, como la CNS demandaba? Esto hubiera servido a su propósito de afirmar que el presidente sirio, Bashar al Assad, carece de credibilidad.

Sin embargo, los gobiernos occidentales temían, por el contrario, que se repitiera en sus países la imagen de largas colas en las embajadas, como sucedió en otras parte del mundo como Beirut, Ammán, Moscú o Pekín. En Beirut, la masiva afluencia de votantes llenó las calles adyacentes a la Embajada y obligó a prolongar las votaciones.

La debilidad y falta de representatividad de la CNS fue una de las razones que explicaron el fracaso de Ginebra-2. En realidad, el error de Siria y sus aliados fue permitir que este grupo se arrogara la representación de la oposición siria en aquel proceso. Este falso papel se ha puesto ahora más de manifiesto por la aparición de otro polo opositor, representado por el ex dirigente de la coalición, Moaz al Jatib, Haytham al Manna y otros sirios del interior, que han dejado claro que sí están dispuestos a dialogar de una forma constructiva con el Estado sirio para poner fin a la guerra y que apoyan la lucha contra el terrorismo con el que la CNS y el ESL están aliados.

Por otro lado, la “importancia” que los países occidentales conceden a la “democracia” en Siria queda bien reflejado al analizar el tipo de aliados que han buscado: fanáticos criminales que saquean y asesinan de las formas más crueles (crucifixión, decapitación, degollamiento) a los prisioneros del Ejército sirio y a población civil, incluyendo a niños, que destruyen los sitios religiosos que no les son gratos y que imponen una dictadura insufrible a todos los que viven bajo su control.

También hay que mencionar, entre tales aliados, a países como Arabia Saudí, donde no hay constitución ni elecciones y donde las leyes penales imponen crueles castigos, como latigazos y la decapitación, para “delitos” tan graves como las críticas al gobierno o la participación en manifestaciones pacíficas. En estos países, donde la mujer sufre una discriminación sin igual, una familia real impone su voluntad de forma discrecional a sus súbditos y no existe una distinción entre el patrimonio estatal y el suyo propio.

A ello hay que añadir el trato que dispensan a los trabajadores inmigrantes que, como sucede en el caso del vergonzoso “mundial de la sangre” de Qatar, sufren unos atropellos continuos (retrasos de meses en el cobro de salarios, malos tratos, falta de normas de seguridad. etc.), que han causado la muerte ya a varias decenas de ellos.

Éstos son los grandes aliados “democráticos” de EEUU y Francia. Sin embargo, el hecho de que estos gobiernos del Golfo sometan su política exterior a los dictados marcados por las potencias occidentales, que inviertan el dinero obtenido por su petróleo en los bancos de EEUU, Reino Unido y Francia, que compren enormes cantidades de armas a estos países e incluso que adquieran, de vez en cuando, algún club de fútbol europeo, en lugar de ayudar con esos enormes capitales a sus propios ciudadanos, que viven en una gran proporción en una situación de miseria, es algo que convierte a tales reyezuelos en “demócratas modelo” a los ojos de sus amos estadounidenses, británicos o franceses. Pero éste no es el caso, ni lo será, de Siria.

Cabe señalar, por otro lado, que las elecciones presidenciales son, en realidad, una prolongación de las reformas que el Estado sirio ha puesto en marcha desde 2011 y que han incluido hasta ahora una reforma de la Constitución, la legalización de nuevas fuerzas políticas y el establecimiento de elecciones con varios candidatos y partidos. Estos logros, sin embargo, han sido ignorados o rechazados por los gobiernos occidentales porque éstos, en realidad, nunca han estado interesados en la democracia en Siria, sino en acabar con el rol de este país en Oriente Medio, someterlo a su control político, hacerle aceptar la hegemonía israelí y dañar, de paso, a Irán, Rusia y a otros de sus aliados. Los ciudadanos sirios, por el contrario, valoran dichas reformas, que son el fruto, además, del consenso nacional y no de una imposición extranjera.

Los comicios presidenciales sirios han establecido una nueva realidad que ya nadie podrá ignorar: que el presidente Bashar al Assad es inmensamente popular entre sus ciudadanos, que lo consideran un baluarte en la lucha por la soberanía de la nación y contra el terrorismo. El tema de la presidencia ha quedado ya fuera de cualquier negociación política y las capitales occidentales son muy conscientes de ello. Al mismo tiempo, estos comicios contribuirán a un incremento del apoyo de los amigos reales de Siria -en especial de Irán, Rusia, China y otros-, que comprenden que ellos mismos son el objetivo último de la campaña anti-siria.

La resistencia de Assad, del Ejército y del pueblo sirios, del que estas elecciones son un capítulo más, posee también un valor innegable para la creación de un nuevo mundo multipolar, donde no quepa la hegemonía de los estados depredadores, y el primero de todos EE.UU., que han sembrado conflictos y muerte allá donde han intervenido.

“LOS BORBONES EN PELOTA”: LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN LA ESPAÑA DE OTRO TIEMPO

 

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Eran los tiempos de esa reina castiza y licenciosa retratada y satirizada por Valle-Inclán.

Los tiempos en que el pueblo, en la calle, se sabía la vida y milagros de todo miembro (nunca mejor dicho) de una corte “de los milagros” en que la frivolidad y el decadentismo propios de la etapa de la Primera Restauración Borbónica (llevamos mucho ya los de hoy padeciendo la Segunda) daban pie a la mezcla de acidez en la crítica política con la burla que nos recuerda a la que lanza, como si se tratara de un dardo, en nuestro tiempo la todavía en pie prensa del corazón.

Los hermanos Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer, el primero diestro en la pluma y el segundo, en el pincel, parieron entre 1868 y 1869 una obra escrita e ilustrada que, difícilmente, podríamos ver hoy publicada si los personajes retratados pertenecieran a la actual Familia Real Española.

El libro “Los Borbones en pelota(s)” se conserva, aunque incompleto, pues le faltan pocas decenas de láminas, en la Biblioteca Nacional, y gran parte del contenido de dicha obra representa a algunos personajes aún no identificados.

Además, los Bécquer dejaron su firma con los seudónimos “SEM”, “SEMEN”, “V.SEM” o “V.SEMEN”, pero en ninguno de los casos aparece su apellido. Algunos especialistas sugieren que la autoría del álbum corresponde a Francisco Ortego, pintor republicano y colaborador de la revista Gil Blas.

Estaban entonces cercanos los años de “La Gloriosa”, tras la cual sería aprobada y entraría en vigor la Constitución española más progresista que se había conocido hasta la fecha. La “defenestración” de Isabel II precedería a la I República española.

Lástima que muy poco tiempo después el nieto del patético Fernando VII inaugurase un prolongado y forzado período en que se fue acrecentando el más ridículo y represivo conservadurismo.

Los invito a contemplar imágenes subtituladas, que demuestran que, pese a que en principio cualquier tiempo pasado fue peor, la España contemporánea ha llegado a una intolerancia, hija de la inseguridad y del temor, tal, que los célebres hermanos andaluces que se atrevieron a hacer lo que hicieron hubieran sido segura carne de enjuiciamiento en la Audiencia Nacional, si les hubiese tocado vivir aquí y ahora.

 

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(Fuentes más consultadas: FOTOLOG y Cretinolandia)

UN REFERENDO VINCULANTE DEBERÍA DECIDIR LA FORMA DE GOBIERNO DEL ESTADO ESPAÑOL

Los datos que acompañan a la imagen corresponden al Día de Reyes de este mismo año 2014
Los datos que acompañan a la imagen corresponden al Día de Reyes de este mismo año 2014

Este comunicado procede de la web LUCHA DE CLASES. Es cierto que dicho medio tiene una tendencia troska evidente, pero estoy casi totalmente de acuerdo con lo que voy a dejar aquí transcrito:

Movilización popular para exigir la apertura de un proceso constituyente que derogue la Constitución del 78.

Por una nueva Constitución que consagre la República y otorgue plenos derechos democráticos a la población y a los pueblos que componen el Estado español.

Que la economía esté en manos de la clase trabajadora y demás sectores populares explotados.

La abdicación del Rey Juan Carlos es un intento de contener la crisis del régimen de 1978, sumido en el más amplio descrédito popular, en medio de la mayor crisis económica y social que ha conocido el Estado español en décadas.

El régimen del 78 produjo una democracia burguesa limitada pactada por los sucesores del régimen franquista – Suárez, Fraga – y los dirigentes reformistas de la partidos obreros – Carrillo y González. La farsa de la “Transición democrática” fue el mecanismo por el que se abortó la lucha revolucionaria de jóvenes y trabajadores contra la dictadura franquista, con impunidad de los crímenes franquistas, la bandera de Franco y la unidad de España impuesta por la fuerza del ejército

El que ya fue Rey Juan Carlos Borbón no ha podido ocultar su oscuro papel en nuestra historia reciente: elegido por el dedazo del dictador Franco, siempre tuvo una relación especial con los sectores de la clase capitalista dominantes, que no escatimaron favores económicos a la familia real. Aún está por desvelar el ambiguo y oscuro papel que jugó Juan Carlos en la trama golpista del 23F. El verdadero papel de la Monarquía de Juan Carlos (y ahora del que se pretende que ejerza el mismo papel, su hijo Felipe), no ha sido el de gran padre de la ciudadanía, otorgado por la falsa propaganda que desgraciadamente respaldaron muchos dirigentes de las organizaciones de izquierda, sino el de ejercer de manera antidemocrática toda una serie de facultades constitucionales muy importantes: sancionar las leyes fundamentales, Jefe de las fuerzas armadas, declarar el Estado de excepción y de emergencia.. En definitiva, ser un posible instrumento que pueda aglutinar las fuerzas reaccionarias contra el pueblo haciendo uso de dichas facultades.

Hoy, quienes tuvieron a su cargo la economía y las más altas instituciones del Estado durante décadas: la Monarquía, los gobiernos, el parlamento, el poder judicial y las fuerzas de represión, han fracasado completamente en ofrecer un futuro a millones de trabajadores y ciudadanos, y en presentar una alternativa a la crisis económica y social que azota al capitalismo español. Por el contrario, lo que nos ofrecen es un desempleo de cerca de 6 millones de personas, pobreza creciente, salarios bajos, empleo precario, emigración, el desmantelamiento de los servicios sociales, impunidad y enriquecimiento para los poderosos, y el incremento de la represión policial y judicial contra los trabajadores y la juventud que luchan. Es la hora de que el pueblo alce la voz y tome su destino en sus manos. La abdicación del Rey abre la posibilidad ante los ojos de millones de plantearse la cuestión de la República. El proceso de movilizaciones extraordinarias de los últimos 3 años nos dejan una lección clara: con un movimiento de masas sí se puede.

Desde hace tiempo, los sectores más inteligentes de la burguesía son conscientes del descrédito del hasta hoy máximo representante del Estado, sumido junto a los demás miembros de su familia en escándalos personales y de corrupción, que se suman a la inestabilidad que ha azotado al Estado español, fundamentalmente desde el estallido del movimiento de los Indignados en 2011. No es casual que todas las encuestas oficiales muestran el desprestigio creciente de la Monarquía entre la población y el fortalecimiento del sentimiento republicano, en particular entre la juventud.

Ahora, los políticos del régimen pretenderán llevarnos de nuevo a las políticas del “consenso” de los años 70, que soldó el régimen de explotación y dominio de las 100 familias de potentados que se hicieron de oro durante el franquismo, después de haber aplastado la lucha de nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Pero la nueva generación pide acabar con la Monarquía y el régimen que Franco nos legó: la democracia falsa que nos permite elegir cada 4 años al gobierno de turno para que éste siga actuando en beneficio de la oligarquía económica que nos domina.

Con la entronización de Felipe de Borbón, el viejo régimen pretende darle un barniz a una institución antidemocrática en su esencia. No queremos una SUCESIÓN, sino una ABOLICIÓN de todos los resabios franquistas y feudales en el Estado español, como es la Monarquía.

Las palabras pronunciadas por el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, para comunicar la abdicación del Rey: “Quiero transmitir que este proceso se desarrollará en un contexto de estabilidad institucional”, van a contramano de lo que sucede en la realidad.

Conscientes del desprestigio moral y político de la Corona y de Juan Carlos, la abdicación del Rey a favor de su hijo era un elemento que ya estaba discutido, y decidido, en las altas esferas del poder desde hace meses. Sólo hacía falta que apareciera un elemento nuevo en la situación que la hiciera inevitable, como ahora ha sucedido.

Los resultados de las elecciones del 25 de mayo, que han revelado, el debilitamiento extremo de los dos partidos garantes del régimen, PP y PSOE, y el fortalecimiento de las tendencias de izquierda en la sociedad, con un marcado carácter anticapitalista y antimonárquico, han hecho saltar todas las alarmas del viejo régimen. Pretenden con una cara nueva y amable, en la persona de Felipe de Borbón, coser las raídas costuras que están saltando por los aires para alargar la vida del actual estado de cosas.

En esta situación, las tareas que tenemos por delante son:

En primer lugar, hay que impulsar de manera inmediata la movilización popular en la calle para exigir la apertura de un proceso constituyente que derogue la antidemocrática Constitución del 78 y plantee un referéndum popular para que la población decida libremente si quiere Monarquía o República. Ya hay convocada a través de las redes sociales diversas concentraciones y manifestaciones en diferentes ciudades del Estado. Animamos a los trabajadores, jóvenes y activistas sociales y populares a participar masivamente en las mismas. Después de los resultados de las Europeas es responsabilidad de los dirigentes de PODEMOS e IU impulsar con todas sus fuerzas esta movilización en los próximos días y convocar manifestaciones de masas por la república el fin de semana.

Las elecciones del 25 de mayo, y el ambiente generado en los días posteriores, han expresado un mandato claro: la confluencia de las organizaciones y movimientos de izquierda, sociales, sindicales, plataformas por las Marchas de la Dignidad, etc. que expresan su rechazo al viejo régimen para construir un gran frente político unido. Los dirigentes de Izquierda Unida, de Podemos y de los demás movimientos sociales y populares deben dar un paso al frente para hacer realidad esta demanda.

Una República democrática y federal sería un gran paso adelante, pero incompleto. La verdadera soberanía popular consiste en que el conjunto de la población posea, controle y utilice las palancas fundamentales de la economía (la banca, las grandes empresas y multinacionales, y los latifundios), bajo el control de los trabajadores que las hacen funcionar, para que sirvan a la gran mayoría que padece los efectos de la crisis y las injusticias del sistema. Por lo tanto, debemos vincular la lucha por la república con la expropiación de esas palancas fundamentales y arrancarlas de las 100 familias que las poseen. Es decir, debemos luchar por la República Socialista Federal.

– Movilización popular por un proceso constituyente republicano.

– Por un frente político de la izquierda, los movimientos sociales, y las organizaciones obreras.

– Por una República Socialista Federal.